Ellas

Corazón aventurero

La fotografía para muchos es un hobbie, para él, es un complemento en su vida. Llegó desde Holanda hace ocho años por curiosidad, pero en el trayecto fue atrapado por las redes del amor. Hoy en día su carrera crece en el ambiente audiovisual como productor artístico

María Teresa Pérez

Al primer contacto una sonrisa dibuja su carisma, es un holandés con gran espíritu pinolero. Ha entregado su vida profesional a captar momentos históricos a través del arte de la fotografía, y los últimos ocho años los dedicó a congelar importantes acontecimientos del contexto nicaragüense.
Stef Biemans es un hombre dinámico que muestra con hechos su optimismo por alcanzar sus sueños. Trabajó como fotógrafo en distintos diarios nacionales y actualmente se desempeña como productor artístico en la agencia de publicidad Mosaico.
“La fotografía, a diferencia de como muchos piensan, no es fácil. Se debe tener ojo periodístico y ganar confianza con la gente”, comenta Stef.
Su fascinación por las imágenes fue el pretexto perfecto para lograr conocer la tierra dariana, pues mientras su papá brindaba trabajo voluntario por estas tierras en 1998, para visitarlo decidió aplicar a un proyecto de hermanamiento entre Holanda y Nicaragua, que duró tres semanas.
Ésa no fue su última visita por el corazón de Centroamérica, pues una semilla de amor empezaba a cultivarse. Siguió aferrándose al trabajo, y un año después realizó un documental para verificar qué se había hecho con las donaciones que Holanda envió para las víctimas del huracán Mitch.
La travesía se repitió en 2000, cuando realizó un documental al cual llamó “Aquí no hay tren”, que trata de las huellas del ferrocarril en Masaya y cómo viven las personas que habitan en los alrededores.
Atrapado por el amor
El amor fue el más fuerte motivo para retener a este holandés aventurero en tierra nica. Y es que desde sus primeros viajes una bella chica pinolera despertó en su corazón la chispa del amor. “Empecé a vivir reglas que no conocía, lo que en Holanda resultaba normal, aquí no lo era, fue todo un choque cultural, pero que superó exitosamente las barreras del tiempo y la distancia”, cuenta.
Hoy asegura haber sido atrapado por las redes del corazón y estar feliz.
Más sobre él
Este simpático holandés de 28 años entre sus proyectos personales pretende convertirse en papá dentro de dos años.
Sus ideas para crear programación televisiva están encaminándose, y muy pronto lo veremos en acción con una producción que ya empieza a “cocinarse”. “Me gustan los programas con enfoque social, juveniles y de humor”, mantiene.