Ellas

Adiós a las ojeras


La piel es un sensor de carencias, recoge muy fácilmente cualquier exceso o falta de cuidado y la de los párpados, en particular, es especialmente sensible.
La inflamación y su tono violáceo, verde o marrón aparecen principalmente si no se ha dormido bien, pero una pigmentación determinada de la piel acrecienta su efecto antiestético.
Uno de los de defectos que provoca utilizar lentes graduados es que los ojos tienden a adentrarse en sus cuencas, destacando las ojeras.
La deshidratación es otro de los elementos que puede ocasionar la formación de ojeras junto a la sequedad de los labios son dos síntomas de que el organismo necesita agua. Al respecto, es necesario beber litro y medio de agua al día e incrementar esta cantidad si hace calor o se ha realizado ejercicio.
Consejos caseros
-La fatiga en la mirada puede borrarse rallando un trocito de pepino y de zanahoria. El rallado se aplica en los párpados se deja actuar durante 15 minutos con los ojos cerrados y se enjuaga con agua súper fría.
- Envolver hielo en un paño suave y mantenerlo sobre los ojos 15 minutos.
- Poner sobre las ojeras rodajas de papa durante unos 10 minutos al día.
- Mezclar en partes iguales clara de huevo batida y glicerina. Aplicar la pasta que resulte y esperar que se seque. Después darse un masaje con el tónico habitual.
- Echar unas gotas de aceite de lavanda en un recipiente con agua hirviendo y aspirar los vapores.
- Licuar hojas de menta y mezclar con una gota de aceite de oliva. Extender la loción con suma suavidad por el párpado inferior antes de ir a dormir.
- Preparar una infusión con dos bolsitas de té o manzanilla. Dejar enfriar y colocar las bolsitas sobre los párpados. Después poner una crema especial para el contorno de los ojos a temperatura fría.
- Diluir una aspirina en una cucharadita de leche. Masajear dando pequeños golpecitos con las yemas de los dedos.
Fuente: Terra.com