Ellas

El despertar de la sexualidad


Doren Roa

Las interrogantes de los infantes sobre su sexo ponen a sus padres en “jaque”. A veces no saben cómo abordar la temática, por considerarla algo vergonzoso, y ponen de pretexto el hecho de que sus “bebés” no están en edad para hablar de esas cosas. Veamos cuáles son las ventajas y recomendaciones para hacerlo.
Según el pediatra Luis Fulgencio Báez, “lo primero (para responder a las interrogantes) es entender que la sexualidad es inherente al ser humano. Los niños alrededor de los dos y tres años tienen identidad de su género y alrededor de los tres y los seis saben identificar su sentido de masculinidad o feminidad, en cualquiera de los casos”, explicó.
No es extraño que el niño sienta curiosidad por cualquier parte de su cuerpo. El doctor Báez manifestó que “por ejemplo, a eso de los cuatro meses puede sentir curiosidad por sus manos, pero de eso nadie se asusta y en el momento que el niño descubre que tiene sexo empieza a tocárselo”.
Entonces los padres deben explicarle que eso es parte de su cuerpo y no debe indicársele que es malo y menos prohibirle tocarse, sino, por el contrario, debe explicársele con normalidad y ayudarle a conocerse. “Es un proceso normal y natural que el niño tiene”, apuntó el especialista.
Recomendaciones
Los niños en la medida que van creciendo y van asociando su cuerpo a la sexualidad, van haciendo sus propias preguntas. Es aquí donde hay que decirles la verdad y no dar explicaciones incorrectas, es mejor decirles las cosas como son, porque ellos comprenden perfectamente de acuerdo a su edad.
Si no hay hermanos, pueden los padres ser los ejemplares respecto de las diferencias de su sexo, pues ya desde los tres y seis años los infantes están claros de si son masculinos o son femeninos”, explicó.
Incluso, entre los cinco y once años, previo a la adolescencia, ellos ya experimentan algunos impulsos sexuales que los traducen en determinados tipos de juegos o fantasías, porque la mentalidad del niño juega con mucha fantasía.
Es por eso que en lugar de que caigan con imágenes de televisión no recomendadas, la pornografía, o imágenes de revistas de adultos que están al alcance; es mejor hablarles a sus pequeños con claridad sobre su propia sexualidad.
Además de los padres, las escuelas forman parte de la educación sexual del niño. A ellos en su edad escolar se les indica cuáles son los órganos sexuales. “De ahí hay una explicación más científica que los profesores de las escuelas les dan a los niños sobre la educación sexual. Esto tiene que ser masivo y generalizado”, dijo Báez.
¿Padres incapaces?
Si los padres no se sienten capaces de dar estas explicaciones claras sobre la sexualidad, pueden recurrir a un profesional que les ayude, ya sea un educador, un médico (de cabecera, si lo tienen), un psicólogo o un pediatra; quien perfectamente puede contribuir a orientar y explicar los aspectos de la sexualidad adecuadamente. “La comunicación es muy importante en su etapa de desarrollo”, finalizó el doctor Báez.

Agradecemos la colaboración del doctor Luis Fulgencio Báez, Pediatra. Lo pueden localizar en el Hospital Metropolitano, ubicado en el km. 9 3/4 Carretera a Masaya, 250 metros al oeste, a partir de las dos de la tarde hasta las siete de la noche. Teléfono 276 2142, celular 883 3506. En el Hospital La Mascota está de siete de la mañana a una de la tarde.