Ellas

Madres de reinas

Les presentamos a tres mujeres que no sólo tienen en común la dicha de ser madres, sino el orgullo de ser las progenitoras de tres dignas representantes de la belleza nacional

Porque pocas veces las vemos en escena, ELLAS aprovechó esta oportunidad en la que celebramos la fortuna de ser madres para presentarles a tres mujeres que tienen el privilegio de ser las madres de las mujeres consideradas como las más bellas del país.
Todas nos comparten cómo han acompañado a sus hijas en el glamoroso pero difícil mundo de los certámenes de belleza.
Danila Castillo de Clerk, madre de las Miss Nicaragua Linda y Daniela Clerk
“Ha sido una hermosísima experiencia el haber tenido a dos Miss Nicaragua. Dios me dio la gracia de tener tres hijos, dos reinas y mi hijo varón Randall”, comenta.
Su experiencia más reciente como madre de una embajadora de la belleza femenina nicaragüense fue con Daniela (Miss Nicaragua 2005); relata que cuando fue coronada la apoyó en todas sus decisiones y le aconsejó ser sencilla y humilde “que no cambiara, creo que no lo hizo”, dice.
Este 30 de mayo doña Danila espera celebrarlo en compañía de toda su familia que, dice, es el regalo más grande que puede recibir. Revela que Daniela acostumbra regalarle una tarjeta y un bello ramo de flores.

Lolita Zeledón de Amador, Madre de Sharon Amador, Miss Ámbar Mundial 2006
Matagalpina de nacimiento, doña Lolita nos cuenta cómo es su relación con la joven que el presente año le dio a Nicaragua el primer lugar en el certamen Miss Ámbar Mundial.
“Para mí es una felicidad. Me siento súper orgullosa de mi hija; estoy súper feliz, ya que ha sabido desempeñar su papel de reina. Para mí es un orgullo, y creo que para Nicaragua también”, comenta.
Cuenta que cada 30 de mayo Sharon acostumbra darle un obsequio especial. “Desde niña era súper cariñosa; su papá le daba un obsequio para mí y ella siempre elegía lo mejor. Es sencilla, pero amorosísima, muy fina”, afirma la orgullosa madre.
Recuerda que en su época de colegio solía entregarle regalitos preparados por ella misma, por ejemplo, “todavía conservo un corazoncito que me obsequió en primer nivel, que dice “Te amo Mamá” con las letras hechas por ella”.