Ellas

Adiós a los kilos con una sopita


Esfuerzo de voluntad, una dieta adecuada y sana, cremas específicas y un poquito de ejercicio físico representan la pauta básica para que nos quitemos estos kilos de más, al mismo tiempo que guardamos la ropa más gruesa en el armario.
Si nuestro problema es de retención de líquidos, una sopa vegetal compuesta de seis tomates, seis cebollas grandes, un ramillete de apio, una col o repollo y dos pimientos verdes, todo triturado y aderezado con la sal y pimienta que el candidato/a a adelgazar desee, puede servir de comodín para bajar volumen en una semana.
Este régimen está diseñado por un grupo de especialistas del “Secret Heart Memorial Hospital” de Estados Unidos para que sus pacientes puedan perder peso rápidamente antes de una intervención de corazón y aunque digan que se pueden perder ocho kilos en una semana, la práctica demuestra que la reducción es de alrededor de cuatro kilos (lo demás, que llegue por añadidura).
Esta dieta se basa en la preparación de una sopa depurativa y desintoxicante y en la disociación alimenticia, muy baja en grasas y con ausencia de hidratos de carbono de absorción rápida, pero ¡Ojo!, nunca se debe tomar más de una semana seguida, porque puede alterarse el metabolismo, ya que es pobre en grasas, lo que significa que la absorción de las vitaminas liposolubles está alterada.
Para reducir volumen
Este caldo, denominado “sopa quema grasa”, se toma siempre que se tiene hambre y las veces que se desee, junto con fruta el primer día; verdura de hoja verde el segundo y una papa grande al horno con un poquito de aceite de oliva por la noche y toda la fruta más la verdura que se desee en el tercer día, excepto plátano.
Para el cuarto día, este régimen recomienda comer sólo la sopa, entre tres y seis plátanos al día y tantos vasos de leche descremada como se desee para llegar al quinto día con entre 125-250 gramos de pollo sin piel o pescado más la sopa. Y el sexto día, el premio: dos o tres bistecs de carne (desayuno, almuerzo y comida), junto con seis tomates frescos pelados, toda la verdura que se desee, entre cinco a ocho vasos de agua para eliminar el ácido úrico de la carne y la sopa, al menos una vez al día.
Para terminar el último día de la semana, se debe comer arroz integral con cáscara, hervido o cocinado al vapor, jugos de frutas naturales sin azúcar o diluidos en agua, verduras hasta llenarse y la última taza de “sopa quema grasa”.
La base científica de esta dieta se fundamenta en que los hidratos de carbono necesitan un PH diferente al de las proteínas para su metabolización y, por lo tanto, no pueden ser asimilados ni digeridos en una misma comida. Por tanto, esta sopa es una combinación de alimentos que gastan más calorías en asimilarse que las que aporta, es decir: cuanto más se come de los alimentos estipulados, más se adelgaza.
Por supuesto que el alcohol, el pan, la harina y derivados, los dulces o las bebidas con gas, incluidas las de bajas calorías, están prohibidas durante este período semanal. Sólo se tomará agua, té, café, infusiones o leche desnatada. Los resultados, entre 4 y 8 kilos, merecerán la pena.