Ellas

El vello facial

Cuando tengan vellos en lugares inapropiados, tomen en cuenta nuestras recomendaciones para eliminar ese problema

En ocasiones nuestro vello surge en zonas bastante inoportunas e incluso desagradables que constituyen un serio problema antiestético, como puede ser la aparición de éste en el rostro.
Las zonas más comunes suelen ser el labio superior, el mentón y las cejas, esto puede ser debido a algún problema glandular, aunque en casi la totalidad de las ocasiones es simplemente una predisposición genética.
Afortunadamente contamos con varias técnicas para acabar con tan incómodo problema, las cuales te detallamos a continuación:

Papeles depilatorios de cera fría
Este método es rápido y fácil, aunque te recomendamos que antes de usarlo en el rostro hayas perfeccionado tu técnica en otras zonas del cuerpo con este sistema, puesto que el rostro es un área muy sensible y delicada.
Si te decides por este método, recuerda que antes de iniciar la depilación tu piel debe estar completamente limpia, sin ningún tipo de residuo de maquillaje o sudor. Tras quitar el protector de papel, deberás adherirlo a la zona a depilar siempre en la dirección del vello, y pasados unos diez minutos deberás tirar del papel en dirección contraria.
En caso de no haber conseguido extraer todo el vello, deberás repetir la depilación. Para acabar con los posibles restos de cera, lo mejor es humedecer la zona con un algodón empapado en aceite para bebés, que al mismo tiempo te dejará un rostro más suave.

La crema depilatoria
Si prefieres este otro sistema, recuerda que no debes utilizar la misma crema que usas para el cuerpo, sino una crema depilatoria especial para el rostro. Si utilizas este método, observarás que cuando el vello vuelve a nacer es bastante más delgado, aunque te recomiendo especial cautela con esta técnica, pues aunque es más cómoda e indolora, si no prestas la suficiente atención puede dejar alguna huella en tu piel. También te recuerdo que nunca deberás utilizarla en la zona de las cejas dada la cercanía de los ojos y la posibilidad de que penetre en éstos.
Utiliza la espátula para aplicar una uniforme y espesa capa de crema sobre la zona en cuestión y deja pasar el tiempo exacto que recomiende tu producto, ni más ni menos. A continuación retira la crema con la espátula, con mucha suavidad, enjuaga la zona con abundante agua fría y sécala suavemente. Si tu crema depilatoria venía acompañada de una crema para después de la depilación, aplícatela realizando un pequeño masaje con las yemas de los dedos, esto contribuirá a evitar posibles irritaciones locales que pudieran surgir; si no es así, puedes aplicarte tú una, aunque presta atención a que no contenga lanolina ya que esta sustancia estimula el crecimiento del pelo.

Y recuerda, deberás esperar un mínimo de 24 horas para poder maquillarte, nunca utilizarás agua caliente en la zona ni antes ni después de la depilación, y ten en cuenta que si este método no te ha sido completamente eficaz, no repitas la operación ni prolongues el tiempo de depilación, simplemente, cambia de método.

Las pinzas
Es el método más fácil, rápido y económico, especialmente recomendable si el número de pelos a extirpar es bajo, puesto que el tirón estimula el crecimiento del vello. Antes de iniciar la depilación, se recomienda limpiar la zona con una toallita húmeda con el fin de que los poros se dilaten y ésta resulte menos dolorosa. Recuerda que los pelos siempre deben ser estirados en la dirección de su crecimiento. Por lo demás, lo único que puedo comentarte de este método es que si alguna vez has pensado en la depilación eléctrica, has de saber que las pinzas distorsionan el folículo, lo cual puede constituir que la electrólisis resulte algo más complicada.