Ellas

Mariela Reynoza


Eunice Shade

Mariela Reynoza es la tradicional mujer conservadora de valores católicos. Actualmente se desempeña como Gerente de Recursos Humanos del Hotel Princess. Tiene treinta años, es signo sagitario y cuenta con dos licenciaturas, una en psicología y la otra en turismo. Es originaria de Matagalpa.
Como gerente, Mariela lleva cuatro años en el cargo y cuenta que ha sido una experiencia enriquecedora.
“Me han dado la oportunidad de enseñar a la gente y de apreciar el cambio de conducta en ellos, buscando siempre la calidad. Me gusta este trabajo para capacitar a la gente, conocerla en otro ámbito”, dijo.
Asegura que si hay algo que la llena de satisfacción es transmitir confianza y seguridad a las personas.
Primero la familia
Mariela lleva tres años de feliz matrimonio con el ingeniero Augusto Flores, y fruto de esa relación concibió al pequeño Mario Alberto.
Su familia --nos dice-- es lo más importante, por eso, su meta a nivel personal es comprar su casa propia para darles un hogar. También quiere regresar a España, ya que hace algún tiempo, durante sus años universitarios, estuvo allá participando de un intercambio estudiantil en la Universidad Complutense de Madrid, y Mariela se trajo hermosos recuerdos. Aunque también confiesa que por nada del mundo dejaría su patria, Nicaragua. “No me atrevo a dejar Nicaragua”, expresó muy segura de sí.
Mariela Reynoza se considera una mujer sociable, de muchos amigos, pero nos aclara que estas amistades provienen desde sus años escolares, “son mis amigos desde siempre, nos encontramos para ir al cine o compartir fines de semana, y es algo que disfruto mucho”.
También se declara amante de la cocina. Si hay algo que le fascina es preparar chow ming, hacer parrilladas, pastas y filete de pechuga florentín, y lo mejor de todo es que sus familiares y allegados le han dicho que tiene buena cuchara.
No es una mujer de fiestas, más bien lo contrario, se reconoce hogareña, católica y promotora número uno de la unión familiar.
Tolerante, romántica y detallista
A pesar de que es una mujer adaptable a todos los caracteres, Mariela confiesa que cree en la tolerancia, pero en ciertas ocasiones le molesta que las personas no acepten las diferentes formas de pensar.
Es romántica empedernida, de las que mueren por una cena, vino, candelas y rosas. Aunque de vez en cuando y en confianza le gusta dar su bailadita de salsa o merengue.
En otras, Mariela cuenta que la gente que la conoce siempre le dice que es detallista.
“Dicen que me preocupo por los detalles, y a mí, en lo personal, me encanta hacer sentir bien a los demás. Soy de cartitas, tarjetas, alegre y sonriente, nada como dar una sonrisa y recibirla, sin perder nunca la seriedad en el trabajo. Sobre todo en el trabajo me gusta dar el ejemplo, por eso no uso malas palabras en mi vocabulario”, concluyó.