Ellas

El hombre detrás de las reinas

A sus 30 años ha trabajado para firmas de cosméticos de prestigio internacional, como Christian Dior, Lancaster, Elizabeth Arden y Revlon. En Nicaragua, tiene una sólida carrera en diseño de imagen

Su vida entre misses comenzó hace algunos años, cuando Henry Avilés, apasionado por la danza, se entregó a los escenarios como bailarín de un ballet folclórico, luego estudió teatro, sin saber que esa experiencia le permitiría convertirse en el hombre de las reinas de belleza de este país.
Ya en confianza se confiesa periodista frustrado. En su época de universitario quiso tomar esta carrera, pero no libró la pelea clasificatoria que en esa época requería la UCA. Así que se matriculó en la Unica con la ilusión de que ese año abrirían la carrera de Comunicación Social, total terminó casi por accidente en las aulas de Derecho, pues “tenía que estudiar algo”. Ahora cuando habla sobre el tema dice: “Soy abogado, pero nunca he trabajado en eso, ni pretendo hacerlo”, dice.
Un trabajo difícil, pero alguien tiene que hacerlo
Seguramente muchos hombres comprenderán su franqueza, porque cuántos no estarían dispuestos a cambiar su rutinaria vida de oficina por el de seleccionar, asesorar y hasta cuidar a las mujeres más lindas de Nicaragua.
Sobre su experiencia con las misses, dice estar satisfecho porque la vida detrás del glamour y el show de las pasarelas, es otra. Como productor del certamen Miss Nicaragua, Henry llega a encariñarse tanto con las muchachas hasta el punto de convertirse en una especie de padre. “A todas las que han pasado (por el certamen Miss Nicaragua) las he regañado, las he cuidado, las he aconsejado y hasta he sido su pañito de lágrimas”.
Aunque “durante el concurso la relación debe ser laboral, luego quedo más amigo de ellas y hasta he tenido la oportunidad de ser partícipe de momentos especiales de sus vidas”.
Al referirse a los rumores de las rivalidades entre las candidatas reconoce que “en algunos momentos han habido roces, cosas mínimas. Tratamos de no meternos para no tomar partido, ya luego las llamamos y aconsejamos”.
Gratos recuerdos
Cuenta que desde que es parte de la organización Miss Nicaragua (2001), el grupo del que guarda los más gratos recuerdos es el de 2004, “el año de Marifely fue lindo, todas se llevaban súper bien, eran unidas, si a una le faltaba algo, otra se lo prestaba. Otros grupos también han sido solidarias y amigas, pero es que ese año todas se querían, porque generalmente se forman grupitos por afinidad, pero en ese eran súper unidas.
Este año son más candidatas (16) y se llevan bien, hay mucha expectativa”.
Y como tiene el trabajo perfecto pretende seguir por muchos años preparando a las reinas de belleza, “no tengo planes de irme hasta que Karen me corra”, dice entre risas.