Ellas

Comunícate con tu estilista

La comunicación es algo importante, principalmente si tu contraparte es la persona encargada de hacerte lucir más bella, o que por error, podría arruinarte la vida

Pocas experiencias en el ámbito del cuidado personal son tan traumáticas como un mal corte de pelo. Pareciera que todo el mundo se está fijando en nuestra cabeza. Un buen corte de pelo hace que luzcamos bien, y es fácil de mantener en casa, y claro está, para un buen corte necesitamos encontrar a un peluquero o estilista que nos deje luciendo aún más bellas.
Los estilistas son personas creativas que se enorgullecen de un trabajo bien hecho, y su deseo generalmente es satisfacer a sus clientes. Pero en la búsqueda de un o una buena estilista muchas veces encontramos frustración, y a veces la culpa no es del peluquero, sino nuestra, porque vamos a la peluquería pidiéndole al peluquero sólo que nos corte el pelo y esperamos que él tome la decisión de encontrar y seleccionar el mejor corte para nosotras.
Para evitar problemas de este tipo debemos ayudar al peluquero en el proceso de selección del estilo, aunque la última palabra siempre la tiene él, porque es quien sabe si el corte que queremos nos favorece.
Los cortes de pelo se determinan por la forma del rostro, la textura del cabello, la forma de la cabeza, el gusto personal y estilo de vida y la moda.
Una visión clara
Busca fotos de artistas o modelos que tengan cortes que te gusten. Recórtalas y llévalas contigo a la peluquería. Busca fotos y revistas antes de ir al salón, y si no encontraste suficientes llega más temprano para revisar las revistas de la peluquería.
Generalmente todos los cortes pueden variarse para adaptarlos a varias formas de rostros. Lo que puede requerir más trabajo para mantenerlo es si la textura del cabello es diferente.
Se precisa
Explícale a tu peluquero que largo de cabello quieres, si tienes tiempo para arreglártelo o no, si deseas un corte fácil de mantener... en fin, todo detalle importante para ti. Los peluqueros generalmente no tienen mucho tiempo para cada cliente y no son adivinos, entre más claro tengas qué quieres y qué no quieres, más fácilmente podrás comunicárselo, y por lo general los resultados serán mejores.
Pregunta
Si notas que el peluquero no está haciendo lo que le indicaste, pregúntale de forma cordial qué está haciendo y por qué, si la respuesta es de tu agrado, todo bien, si no lo es explícale de nuevo lo que quieres. No temas preguntar, explicar o pedir algo. El peluquero es un profesional y sabe que el cliente paga su sueldo. La mayoría de los peluqueros quieren agradar al cliente y hacerlo lucir lo mejor posible.
Corregir a tiempo
Si mientras estás en salón el corte no te gusta exprésale al peluquero de forma cordial que no estás satisfecha, si puede hacer algún cambio y explícale qué no te gusta y qué te gustaría. Generalmente pueden hacer algo para arreglar el corte. No te enojes ni esperes a que termine. Hablando y de forma agradable puedes corregir cualquier situación.
Pide consejos
Identificar a un buen peluquero de tu agrado es difícil. El viejo consejo aún es válido: referencia, pregúntale a tus amigas con buenos cortes, o si encuentras a alguien en la calle con un corte que te gusta pregúntale dónde y quién le corta el pelo. No seas tímida.
Si ves que en el salón hay otro peluquero que te gusta más, sencillamente haz la siguiente cita con él o ella, no temas herir los sentimientos de tu peluquero actual. Un cliente satisfecho, aunque sea con otro peluquero, es mejor que un cliente insatisfecho.
La clave para un buen corte
En conclusión, la comunicación es vital. Aunque hay peluqueros que pueden hacer cortes fabulosos con pocas explicaciones y prácticamente leerte la mente y hasta anticipar tus deseos, éstos son una minoría, generalmente muy popular y cara.
Si al final el corte no te gusta, no te sientas miserable por eso, “el pelo crece”. Trata de arreglarlo mientras alcanza un nivel para volver a cortarlo y no temas experimentar.
Un consejo importante: no te quedes toda la vida con el mismo corte porque piensas que te queda bien. Un corte pasado de moda es el pasaporte para verse anticuada y hasta viejita.

* Tomado de www.lindisima.com