Ellas

Después de pintar


En el caso de pinturas a base de agua
Los botes: al final del trabajo se limpian los excesos de pintura que quedan dentro de la lata. Para eso utilice material absorbente como trapos viejos, periódicos hechos tiras o pedazos de cartón. Deje que se sequen las latas y luego deposítelas en la basura de la casa.
Las brochas y demás: lave las brochas, rodillos y otros equipos en un recipiente con agua con capacidad para 20 litros o similar. Transfiera cada equipo lavado a un segundo recipiente lleno de agua limpia para un enjuague final. Ponga las tapas a los recipientes o cúbralos de una manera segura, permitiendo así estar en forma vertical toda la noche.
Por la mañana la parte sólida de la pintura estará en el fondo del recipiente, por lo cual puede verterse. Nunca tire el agua clara de este recipiente en arroyos, ríos o lagos, o donde la tierra pueda absorberla. Después, deposite la parte sólida que quedó en el fondo del recipiente, para disponer de los sólidos de la pintura en el fondo del primer recipiente, raspando con trapos viejos, periódicos hechos tiras o pedazos de cartón. Déjelos secar, y entonces póngalos en una bolsa plástica para depositarlos junto con la basura de la casa. El segundo recipiente ahora puede usarse como el primer lavado. Use este sistema de la rotación hasta que se complete el trabajo.
En el caso de pinturas a base de solventes
Se siguen los mismos procedimientos en cuanto a las pinturas a base de agua, pero con estas excepciones:
Utilizar solventes para limpiar los equipos.
Deje que el primer recipiente se seque por lo menos durante un período de 24 horas.
No vierta el solvente limpio en la tierra, utilice un recipiente y guárdelo para uso posterior.
Utilice la menor cantidad de solvente.
Nota: No permita que el agua o solventes químicos que dejan los equipos cuando se lavan penetren en el drenaje del agua. Esto puede causar la reducción del nivel de oxígeno y afectar la supervivencia de los peces y otros organismos acuáticos.