Ellas

¡Tomátelo a pecho!

El busto es un icono en la mayoría de las culturas. Representa belleza y feminidad

El busto es una de las áreas que más sufre con la edad, las fluctuaciones del peso, los malos hábitos, y por supuesto con el embarazo y la lactancia.
Con tantas cosas en contra ¿qué podemos hacer para mantener la firmeza del busto?
Primero debemos conocer los factores que afectan el busto y que están, de alguna manera, bajo nuestro control:
1- Fluctuaciones en el peso. Cuando bajamos y subimos de peso el busto se vuelve flácido. Es recomendable mantener un peso estable.
2- Gravedad. La fuerza de la gravedad hace que todo caiga incluyendo el busto. Por supuesto no podemos cambiar esta ley, pero podemos hacer otras cosas.
3- Mala postura.
4- Sostenes en tipos y tamaños incorrectos.
5- Falta de humectantes en el área del busto.
¿Qué hacer?
1- Usa humectante en el busto y en el área alrededor del cuello. Un masaje suave usando crema ayuda a mantener la lozanía de la piel en esta área tan delicada. Para darte el masaje puedes seguir el siguiente método:
Pon una mano atrás de la cabeza y con la otra masajea el seno de ese lado. Usa movimientos para arriba en forma de ocho.
2- Usa el tamaño de sostén apropiado. Pruébate varias tallas hasta que encuentres uno que te quede bien. Debe tallarte firme pero no apretado, y nunca holgado. Fíjate que las tiras para sostenerlo no te marquen los hombros. Mantente alerta a cambios en el tamaño del seno, si notas que los sostenes no te quedan bien cambia el tamaño.
3- Párate recta. Esto balancea el cuerpo y levanta los senos.
4- Mantén el peso apropiado y evita cambios súbitos. Elimina las dietas relámpago, pues si ganas peso rápidamente la piel se estira produciendo estrías. Usa cremas a base de vitamina E y cocoa. Estos ingredientes ayudan a prevenir estrías. Son recomendados durante el embarazo y cuando hay fluctuaciones de peso.
5- Ejercicio. Los ejercicios que ayudan a la parte superior del torso y los brazos ayudan a mantener firme la base del seno.
6- Examina tu busto regularmente para identificar enfermedades. Para esto pon una mano atrás de la cabeza y tócate el área del busto y las axilas. Si haces esto una vez al mes aproximadamente en la misma fecha, vas a conocer tu busto y vas a poder identificar cualquier cambio.