Ellas

La energía creativa de Alicia Zamora

Esas ganas de cuestionar fue uno de los pilares para que Alicia aprendiera a expresarse artísticamente

Eunice Shade

Relajada, sin muchas capas y espontánea. Así fue nuestra plática con Alicia Zamora, artista nicaragüense que recientemente obtuvo el segundo lugar en la quinta bienal de artes visuales.
Esta jovencita, de 27 años, cuenta ya con diez años de carrera artística. Ha demostrado su talento y se ha caracterizado por ser emprendedora. Su más reciente proyecto fue Murales de Octubre, en donde ella motivó a diferentes artistas centroamericanos a que re-interpretaran la revolución sandinista.
De esta manera, la artista rescató ese espacio público que en un pasado también contuvo imágenes de la revolución. Ahora también las tiene, sólo que desde una nueva perspectiva.
Su fuerte es la xilografía, pero también ha realizado vídeos y pintura con acrílico.
No se considera precoz, pero sí insolente. Desde pequeña recuerda haberlo sido.
“Siempre estaba riendo y cuestionando, pero no burlescamente”.
Esas ganas de cuestionar fueron uno de los pilares para que Alicia aprendiera a expresarse artísticamente.
“Mi interés en la xilografía nace de la necesidad de enfocar y materializar mi energía creativa. A la edad de 17 años visité por primera vez el taller de gráfica de la Casa de los Tres Mundos, en Granada. Luego comencé a llegar periódicamente y a tener contacto con los artistas granadinos que laboraban en dicho taller, quienes me introdujeron un poco en lo relacionado al proceso y a los materiales.
Creo que mi pasión no sólo surge del interés en los materiales, en el proceso y en la técnica. La ciudad y su dinámica también influyeron”, relata Zamora.
Descendiente de artistas
Originaria de Jinotega e integrante de una familia acogedora. Su papá, don René Zamora, es un artista de la parafina. Si existe un tesoro en la vida de Alicia, se trata de su familia, de la que se expresa con devoción y admiración.
Además de su formación autodidacta de artista, Alicia realizó estudios de Sociología en la Universidad Centroamericana.
“Yo creo que tengo un porcentaje de racionalidad, no sé cuánto es, pero lo tengo, porque paso constantemente cuestionándome todo”, interviene.
Alicia es una muchacha reflexiva, constante y disciplinada. “Si comienzo algo, lo termino. El único parámetro que tengo es mi autoexigencia”, nos dice.
En otras situaciones a Alicia le gusta bailar música disco, “de los 70 u 80, perfecto”. También otro de sus entretenimientos es socializar y conocer gente de todo tipo. No es de las que “bota la gorra”, aunque reconoce que antes sí lo hacía, pero explica que el medio le ha enseñado a ser tolerante.
Una característica de su personalidad es ser llorona, “soy bien llorona… pero de felicidad. Aunque a veces cuando veo películas donde hay batallas, guerras y héroes se me salen las lágrimas”.
¿Cómo se definiría Alicia Zamora? “Soy como Alicia en el país de las maravillas. No soy egoísta y me emociona que la gente consiga sus logros”.
También se considera de mente abierta y fuerte en el ámbito sentimental. Odia a la gente amargada, le gusta el chocolate, practica yoga, es patriota, pero sin chovinismos; es católica, pero no va a misa (porque no cree en la Iglesia como institución) y es viajera empedernida. Planea en el futuro seguir construyendo espacios “que permitan la participación de artistas emergentes”.