Ellas

Luis René Barrantes, un turista de alma, vida y corazón

Este esteliano que ha sabido sembrar sus capacidades y ganas de superación, ya que los resultados han sido muy satisfactorios

Tania Trejos

Como un esteliano de sepa, el ejemplo vivo de la superación profesional y con muchas ganas de ayudar a los más necesitados se define Luis Barrantes, un hombre de 31 años de edad, que sueña con hacer un turismo de verdad en nuestra patria.
Al llegar a su oficina podés darte cuenta que su mayor hobbie es viajar, ya que posee una gran cantidad de imágenes de diferentes partes del mundo. Desde lugares exóticos hasta sitios muy tranquilos y poco pintorescos.
“Me encanta viajar y conocer otras culturas, sobre todo Europa. Por eso me dediqué a trabajar en tour operadoras, ya que aquí lo principal es viajar de un lugar a otro”, afirmó Barrantes.
Luis estudió Comunicación Social en la Universidad Centroamericana (UCA), sin embargo desde que egresó de la carrera se le hizo difícil trabajar en el campo periodístico. Con el tiempo, un pariente le consiguió trabajo en una tour operadora de origen costarricense, donde estuvo durante 3 meses, ya que la empresa decidió cerrar.
“Cuando trabajé en esta tour operadora me enamoré del turismo, promover lo nuestro y conocer el turismo extranjero, me di cuenta que nací para esto”, expresó nuestro entrevistado.
Después que cerrara la empresa donde laboraba no se dio por vencido, su principal preocupación era regresar a Estelí y no triunfar, así que consiguió nuevamente un trabajo en la capital en una tour operadora llamada Schuvar Tours.
Laboró durante seis meses y adquirió experiencia. Para 1999, le tocó trabajar en Mundoventura, donde comenzó como agente de reservaciones y actualmente es Gerente de ventas y además accionista.
“Lo que uno siembra es lo que cosecha”, dice un dicho popular y al parecer este esteliano ha sabido sembrar sus capacidades y ganas de superación, ya que los resultados han sido muy satisfactorios.
Fiestero empedernido
A Luis le encantan las fiestas. Cuando es hora de darse una buena bailadita y distraerse con sus amigos lo hace al máximo, aunque afirma que ya no “aguanta” como antes, porque a los 30 es difícil amanecer y estar como si nada al día siguiente.
Su personalidad es impulsiva y se considera un hombre de pocos amigos: “Mis verdaderos amigos son muy pocos, creo que los cuento con los dedos de la mano; pero eso sí, cuando me entrego lo hago con el corazón”, afirmó.
Su mayor defecto es que en muchas ocasiones es irónico al hablar y esto provoca que la gente se moleste. Entre sus cualidades, la que más se destaca es su vocación de servicio a la comunidad.
Barrantes desde niño perteneció al Club Leo, donde se realizaban actividades en pro de la gente necesitada, también le gusta ayudar a centros como Pajarito Azul o el Acilo de ancianos.
Su madre es su fortaleza
Luis Barrantes es el primogénito de Vilma Barrantes. Según nuestro entrevistado, su madre es una mujer llena de vitalidad, esperanza y emprendedora, por tal razón ha sido su ejemplo y su fortaleza más grande.
Su sueño más grande es seguir formándose profesionalmente en Europa, estudiar otros idiomas y adquirir más experiencia en turismo, para luego volver a Nicaragua y hacer un verdadero turismo.