Ellas

Entre las pasarelas y su amor por Dios

Con 24 años de edad creó una agencia de modelos que promete mucho éxito

Tania Trejos

Un carisma contagioso y muchas ganas de superación definen el carácter de este joven, quien además le dedica parte de su tiempo a Dios, ya que según él, sólo a través de Dios ha conseguido paz y mucho positivismo.
Actualmente Álvaro Montiel tiene 24 años. Cursa el cuarto año de Mercadeo en la Universidad Politécnica (Upoli). Desde pequeño fue un niño muy sociable y obediente. Por esas cosas del destino sus padres se divorciaron, pero eso no impidió que su vida fuera feliz, por el contrario, el amor y el respeto a su madre creció.
Su primer encuentro con el modelaje fue en 2002, cuando participó en un certamen masculino y quedó como finalista. Luego ingresó a una prestigiosa agencia de modelos en la capital y fue escogido para participar como candidato a Rey del Carnaval 2002, título que ganó.
“La experiencia del carnaval fue muy gratificante para mí, ya que sabía que esto era lo mío y no me equivocaba al participar en estos eventos muy fashion”, afirmó Montiel.
Con el tiempo obtuvo el título de Modelo del Año por ser un joven perseverante, carismático y con buenas dotes físicas; este mérito le hizo reflexionar sobre lo que deseaba hacer en un futuro.
Con una experiencia de tres años en comerciales televisivos y escritos, pasarela y fotografía profesional, Álvaro sintió que estaba preparado para montar su propio proyecto y con todas las de la ley.
Hoy es el director de la agencia Dy Montiel Vips Models, y cuenta con 25 modelos con buena experiencia y sobre todo responsables, “me he esforzado para que estos muchachos y muchachas den una buena imagen y hagan profesionalmente su trabajo”, afirmó.
“Soy cristiano”
Álvaro tiene 24 años y es muy entregado a la palabra de Dios, tiene mucha fe en el Creador y sobre todo, rechaza todo lo que va contra sus mandamientos.
“Soy cristiano y todo el que sabe que soy modelo y tengo aspiraciones en esta carrera se asusta, porque ve contradictorio el hecho que un modelo que visita discotecas o tiene que ir a ciertos eventos, sea muy devoto a los mandamientos de Dios, pero no es así”, afirmó entre risas.
Álvaro aclara que una cosa es trabajo y otra es diversión; cada cosa en su lugar y él sabe cuál es el límite.
Nos comentó que conocer a Dios le ha ayudado mucho y sobre todo le ha brindado la paz que buscó por mucho tiempo, hace tres años aceptó ser cristiano y espera seguir adelante para ayudar a su prójimo.
Un hombre de paz
Considera tener una personalidad tranquila, un carácter noble y sobre todo alegre. Su familia es su tesoro más preciado y por quienes es capaz de hacer cualquier cosa.
Sueña con ser un buen padre y formar un hogar y que su agencia llegue a ser una de las más prestigiosas del país. Y para que este sueño sea una realidad, desde ya ha empezado a trabajar para lograr que sus modelos sean respetados.