Ellas

Trabajo y familia

Dedica el tiempo justo a cada actividad, porque tanto el trabajo como la familia son importantes

Tania Trejos

Tu trabajo te obliga a ir fuera de Managua por varios días para realizar gestiones de la empresa, pero tu pareja no está conforme con que vayás, sin embargo, es tu trabajo. Has luchado mucho profesionalmente para ocupar ese puesto, aunque está comenzando a afectar tu vida familiar.
¿Qué hacer cuando después de tantos esfuerzos por demostrar tus habilidades y tu capacidad intelectual, encontrás esa pared que no te deja ir más allá profesionalmente y no permite que te sintás realizada como mujer?
Según la sicóloga Patricia Mendoza, las relaciones entre hombres y mujeres han cambiado en forma radical y seguramente en forma irreversible. La tendencia general en el mundo es hacia la mujer que trabaja fuera del hogar y reclama comprensión por su aporte a los ingresos familiares.
Agregó que la mujer se relaciona con el trabajo en forma diversa, y articula la relación trabajo/familia en forma estructuralmente distinta al varón. En los hombres, el proyecto profesional es autónomo y prioritario, mientras en la mujer se crea también teniendo presente los requerimientos profesionales, pero integrando posibles necesidades futuras ligadas a la maternidad.
Esta claro que la superación femenina ha terminado con la vieja subordinación de la mujer al hombre y ahora el poder de decisión dentro de la pareja es compartido, pero muchos hombres no lo aceptan y en ocasiones se desarrollan conflictos serios que pueden llegar hasta a divorcio.
¿Qué pasa?
La mujer que labora siempre está entre la espada y la pared. Por una parte, no deja de sentirse responsable por el bienestar de la pareja o la familia, llegando a culpabilizarse por un fracaso. Por otro lado tiene que lidiar con las presiones profesionales y al llegar al hogar debe buscar mantener una relación marital estable.
Un ejemplo de este dilema es Ana González, de 30 años de edad, es divorciada, tiene dos hijas y está en el desempleo. Su matrimonio se vino a pique en el momento que ella decidió trabajar para mejorar la situación económica, pues su esposo se opuso. Cuando trató de encontrar una solución ya era tarde.
“Esta situación yo la viví y sé que es duro, creo que no pude combinar ambas obligaciones, cuando mis hijas nacieron me entregué a ellas y a mi esposo. Cuando decidí trabajar me entregué a mi trabajo por completo, pero mi matrimonio se derrumbó”, afirmó Ana.
Ante esto, la psicóloga Esther Ruiz mencionó que muchas mujeres no logran asimilar muy bien los dos roles (trabajo y familia) y se entregan completamente a uno, descuidando el otro.
La base del éxito está en el balance: "dedicar el tiempo justo a cada actividad, porque tanto el trabajo como la familia son importantes para que una mujer tenga una vida plena y sobre todo a gusto consigo misma”, afirmó la experta.
No a la adicción del trabajo
Un porcentaje de mujeres se esclavizan al trabajo por completo y eso no es bueno, se debe tener un balance.
La licenciada Mendoza mencionó algunas razones que pueden mostrarte si eres una adicta al trabajo y que tu relación de pareja puede estar en peligro.

• Hay pérdida de interés por realizar actividades gratificantes.
• Pierdes mucho tiempo en cosas poco importantes y valoras estas actividades como imprescindibles.
• Ocupas todo tu tiempo en actividades relacionadas con el trabajo, a los que dedicas tus fines de semana o te llevas el trabajo a casa, haciendo desaparecer tu tiempo libre.
• Tus conversaciones no se alejan del ámbito laboral y no puedes hablar de otra cosa.

Si esta es tu situación estás en graves problemas, porque ya sos una adicta al trabajo y eso no es bueno para vos.
La especialista dejó muy claro que es necesario que las mujeres puedan superarse profesionalmente, pero también se debe dedicar tiempo al hogar.
“Es necesario que las mujeres trabajen lo que corresponde a su horario y dejar muy claro en la empresa que se cumplirá con los deberes, pero en el tiempo que corresponde”, afirmó la licenciada Ruiz.
Agregó que la mujer debe dedicar tiempo con la pareja, disfrutar los fines de semana por completo y en el caso de los hijos también darles su tiempo. Es bueno que la mujer no lleve trabajo a casa, ya que eso resta el tiempo que es para la familia.
Saber coordinar los dos roles y no dedicarse por completo a uno, es la respuesta para salir victoriosa de la tempestad. Recuerda que tu hogar y tu trabajo son importantes para tu desarrollo profesional y humano.

Modelos: Maritza Campos y Harry Artola. Agencia Silhuetas. Teléfono: 2782109.
Peinado y maquillaje: Centro Estética FEM. Teléfono: 2703938. Estilista: Carla Quintana.
Fuentes: Psicóloga Patricia Mendoza. Teléfono: 2782212 y Psicóloga Esther Ruiz Teléfono 8670165.