Ellas

María Nelly Rivas, pasión por la vida

Con tan sólo 29 años, recientemente asumió la Presidencia Ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur)

Eunice Shade

María Nelly Rivas es la funcionaria de gobierno más joven actualmente. Con tan sólo 29 años, Rivas asumió la Presidencia Ejecutiva del Instituto Nicaragüense de Turismo (Intur) el pasado 2 de agosto. Pero, ¿quién es esta muchacha que al parecer ha logrado sus metas tan rápido?
Ella nos esperaba en su oficina: morena, pelo lacio, de color negro. Es extraño ver a la juventud detrás de una silla importante. Ella prefiere los sofás de su sala privada y nos invita junto a los ventanales de su oficina. Y viene lo primero, ¿qué hacía esta joven antes de obtener este cargo? o ¿qué hizo para obtenerlo? De Diriomo a Managua, de Managua a Nueva York. Y ahí empieza, con una licenciatura en Ciencias de la Comunicación en el Queens College. Summa cum laude y Valedictorian de la Mención de Honores en Negocios y Artes Liberales. Sociedad de Honor Golden Key. Fundadora del programa de tutores del Club Latino. Directora de la campaña de fondos para Nicaragua, entre otras de sus actividades.
Su hoja de vida culmina hasta el momento con su Master en Administración de Empresas realizado en la Escuela de Negocios de Harvard, en Boston por supuesto. Luego viene su experiencia como Subdirectora de ProNicaragua, una agencia que promueve a nuestro país en el extranjero como un lugar ideal para hacer negocios o invertir. Y así una serie de pasantías o trabajos con firmas como Pfizer, Mc Cann Erickson, CBS, Incae.
A Rivas estas experiencias le permitieron laborar en diferentes países como Venezuela, Argentina, Irlanda y Estados Unidos, manejando presupuestos para promoción de hasta 30 millones de dólares. El destino ha sido benevolente con María Nelly, quien proyecta disciplina, esfuerzo y responsabilidad.
A la par de sus actividades académicas y laborales, Rivas no ha perdido oportunidad para satisfacer sus intereses personales. Realizó caminatas en glaciares de Argentina, recorrió Bolivia por tierra, hizo una gira en carro y trenes entre Ámsterdam, Berlín, Praga, Budapest, Viena y Roma. Y parece que lo tiene todo. Hay quienes pasan años de años luchando para conseguir sus metas, y María Nelly Rivas las logró casi todas antes de los treinta. Aunque ahora las expectativas alrededor de ella son de peso, porque le toca probar que lo que se aprende en las aulas de clase no es papel mojado.
“Ser Directora Ejecutiva (a esta edad) es un reto bonito, interesante y una excelente oportunidad para contribuir con Nicaragua. Mi prioridad ahora es promover a mi país como un destino atractivo, turístico y de inversión, promover la llegada de turistas, promover el turismo interno para que los nicaragüenses conozcamos nuestro país, mejorar la oferta y nuestro producto”. Entonces el camino que le espera apenas empieza. Nos confía que a pesar de su cargo, no tiene intereses políticos. En todo caso los llamaremos intereses sociales, porque según nos dijo, le gustaría ayudar a crear más empleos en Nicaragua y a nivel personal desea forma su familia, ah, porque se nos había olvidado mencionar que es soltera y sin hijos, pero nos confesó estar enamorada y por ahí nos enteramos de que el afortunado es un inglés.
Sencilla y directa
Sobre su personalidad, ella se define: “Yo soy una persona sencilla, directa, me gusta disfrutar de las cosas pequeñas, en éstas hay mucho valor, me gustan los detalles, los hago y me gusta que me los hagan”. Cuenta que no es de las que se enoja rápido, pero sí reacciona rápido. Entre sus virtudes menciona la honestidad y el compartir. Entre sus defectos: “He venido avanzando rápido, por lo que uno busca la perfección y eso a veces es bueno, a veces es malo. También cuando reacciono rápido, eso se puede convertir en un defecto”.
Un domingo en la tarde a punto de relajarse, María Nelly Rivas escoge una revista Cosmopolitan en vez de un libro de Pablo Coelho. “Es para relajarme”, sonríe. Le gusta el cine independiente y cualquier género musical, reggaeton, bolero, rock, no importa. Y como dando una fórmula secreta concluye: “Creo que para hacer las cosas se necesita pasión”, pasión, un tesoro de los eternos jóvenes de corazón.