Ellas

“Ella es una chica plástica, de esas que veo por ahí...”

“No te dejes confundir, busca el fondo y su razón, recuerda, se ven las caras, pero nunca el corazón...” Rubén Blades

Hola querido Cartero, le escribo porque para serle sincera no tengo a nadie con quien desahogarme y considero que usted es el único que me puede ayudar, ya que estoy en un gran problema sentimental.
Soy una chica de 19 años de edad, me gusta divertirme, salir, y en lo primero en que me fijo en un muchacho es en su aspecto, su porte y su rostro. He andado con muchachos que aunque no tengan nada de las tres cosas que mencioné he llegado a sentir algo bonito por ellos que me agrada, pero al paso del tiempo, cuando me desencanto, simplemente les digo: “Ya no quiero nada” (o tal vez los aceptaba por compromiso de mucha insistencia que hacían y me daban pesar, pero siempre terminaba igual).
Me considero una muchacha demasiado atractiva para ponerme a noviar con algún chico que no tiene nada de atractivo, o por decirlo así: que no tenga ni dónde caer muerto, porque uno tiene que ascender, no descender, ¿verdad?
Bueno, mi problema es que este año que ingresé a la universidad conocí a un muchacho de un buen porte, de buena apariencia y un lindo carro. Empecé una relación con él que era de maravilla. Nos mirábamos a diario, me llevaba a mi casa, me hacía la visita normalmente, salíamos bastante a discos, etc., hasta que todo cambió. Él ya no entraba mucho a clases, ya casi ni hablaba conmigo, y cuando lo lograba ver en la universidad era con una cara de desvelo tremendo, la cosa es que para mí ya no éramos nada, y una vez yo lo llamé para poner las cosas en claro, y según yo terminar, pero no fue así, él me pidió otra oportunidad y yo lo acepté.
Estuvimos bien por unas cuantas semanas y fue ahí donde cometí la burrada de acostarme con él, la cosa es que volvió a lo mismo. Puede pasar una semana sin vernos y no me llama, y si me llama es en la madrugadas para decirme que me ama, que soy el amor de su vida y otras cosas. Yo sé que no anda con nadie más, pero la cosa es que estoy enamorada de él y no quiero terminar. Me hace mucha falta, pero también no sé si quiero seguir aguantando más esta situación. No quiero estar sola pensando que ya no tengo a nadie. De qué me sirve ser bella si en mi interior existe solo vacío y nada más. No quiero sentirme sola, quiero saber cómo puedo hacer para tratar de cambiarlo, porque yo no lo conocí así, dígame usted señor Cartero, ¿qué puedo hacer con todo este vacío que siento y al mismo tiempo qué hago para poder estar otra vez con mi amor...?
Gracias,
Att: Mrs. Lonely

RESPUESTA
Mrs. Lonely, temo decirte que si tu novio no está con otra muchacha, está metido en drogas, según la descripción que me hacés de su forma de actuar. ¡Ojo con esto...!
Lo otro es lo siguiente: Cuando uno se fija en el aspecto de la otra persona o en el dinero que ésta pueda tener, se sufre mucho, tal y como te está sucediendo a vos. Las personas que tienen dinero creen que todo lo pueden comprar, hablan de su dinero, su vehículo, incluso llegan a pensar que las personas que les rodean les pertenecen o las pueden comprar. En tu caso, tu novio sabe que le das mucha importancia a esas cosas, entonces él hace lo que le da la gana. Incluso, su estatus le dio la “posibilidad” de tener relaciones sexuales con la chavala más bonita de la universidad (vos).
No critico que le des importancia al dinero, claro que es importante, pero no lo es todo. Hay chavalos que tienen ese espíritu de superación y que, aun cuando hoy por hoy no tengan buena posición económica, en un futuro sí, y van a ser mejores personas porque lo que lleguen a tener les costará a ellos y no a sus padres.
Si verdaderamente estás enamorada de él, empezá a poner más atención en su personalidad, en sus cualidades, en ese ser maravilloso que lleva por dentro. Si no tiene nada y es simple apariencia, vos misma te vas a dar cuenta que no valía la pena derramar ni una sola lágrima por él.

Att: El Cartero
El Nuevo Diario