Ellas

Alerta ante las reacciones de tus hijos adolescentes

Pasada la frontera de los 13 ańos, el nińo se va transformando en adolescente, y también para los padres comienza una nueva etapa en el seno familiar. La comunicación con los hijos en esa época resulta complicada y hay que estar preparados para ir transformando las pautas de educación al ritmo de los cambios en el adolescente, que marcarán nuevas necesidades. ĄSon necesarias renovadas energías por parte de los padres y el acopio de una buena reserva de paciencia y comprensión!

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Rosa salió de la habitación de su hija María, de 12 ańos, después de negarle un permiso para salir a una fiestecita de muchachos mayores. En medio de su frustración y enojo, la nińa gritó ŤĄQuisiera morirmeť! Rosa abandonó el cuarto sin contestar, pero esas palabras quedaron selladas en su mente. ¿Qué podría hacer? ¿Tomaba en serio esas palabras o las dejaba pasar como un ataque de rabia? ;


Lo cierto es que encuentros como éste son comunes entre los jóvenes preadolescentes y adolescentes. Para muchas de nosotras no era aceptable demostrar nuestros sentimientos, y tal vez no estamos acostumbradas a esas reacciones emocionales de nuestros hijos. ;


Una nińa de la edad de María está experimentando cambios físicos y hormonales. Esto significa que surgen sentimientos fuertes sobre situaciones que antes no tenía que enfrentar. En esta edad, los nińos comienzan a darse cuenta de que hay expectativas sociales sobre lo que debe o no debe hacer para sentirse aceptada. También puede ser el resultado del cambio de escuela, de la primaria a la secundaria. Con todas estas experiencias, no es raro que esté en una constante montańa rusa de emociones. ;


LAS SIGUIENTES SUGERENCIAS TE PUEDEN AYUDAR ;
A REACCIONAR ANTE SITUACIONES DELICADAS: ;


Piensa en tus propios sentimientos: Si experimentas una reacción como la de María y te recuerda emociones que sentiste de nińa, es buena idea que reflexiones sobre esos sentimientos, para que puedas entender las preocupaciones de tu hijo o hija más abiertamente. ;


Escucha bien: Muchas veces que pensamos lo que nuestros hijos piensan o sienten antes que terminen de hablarnos. Pero recordemos que toma un tiempo para que nuestros hijos puedan explicarnos lo que sienten. Usa expresiones que le den seguridad de que la estás escuchando, con preguntas tales como Ť¿Y cómo te sentiste?ť Ť¿Qué más estás sintiendo?ť Con conversaciones como ésta encontrarás que tu hija se sentirá mejor sólo con haber expresado sus inquietudes, entendiendo que tal vez el problema no es tan serio como piensa. ;


Habla con tu hijo o hija sobre el error de no haberla escuchado antes. Pídele que te diga cómo se sintió. Explícale que tú estás aprendiendo también a escuchar sus preocupaciones y que a veces tú también tienes cosas que aprender. ;


Tómalo en serio, pero no siempre literalmente. Si tu hijo o hija te habla como le habló María a su madre, no te asustes, pero tampoco ignores esos comentarios. Debes recordar que a esta edad están descubriendo cuán poderosas pueden ser sus palabras. También les toma tiempo darse cuenta que sus preocupaciones y temores van a pasar. ;


Si sus amenazas continúan, o notas que está deprimida, distante y actuando de una manera diferente, tal vez te está tratando de decir que tiene sentimientos poderosos que no puede explicar. Si te preocupa su actitud, planifica ver un psicólogo que se especialice en nińos. (Fuente: Mujer Futura)