Ellas

La moda es cuestión de libertad

** La mujer independiente y segura inspira a diseńadores

— —

En Milán, donde se inician esta semana los desfiles de las colecciones primavera-verano 2003, Christian Lacroix propondrá por vez primera su visión de la marca Pucci, prendas para vivir Ťa diarioť.;
;
En París, hará desfilar sus cuatro líneas juntas, desde el jean hasta la alta costura: a los 51 ańos, el estilista reivindica una moda libre, sin barreras, porque el verdadero lujo es Ťser uno mismoť.;


ŤNo me gusta la moda cuando se convierte en un código obligatorio. Por qué esclerosarse en una sola imagen cuando la moda es todo lo contrarioť, recalca Christian Lacroix.;


ŤMe costó lograr que nuestra casa de alta costura trabajara también con tela jean. Y sin embargo nunca se ha mezclado tanto como en nuestra época la vestimenta deportiva, lo casual, lo superdistinguido y el bordadoť, afirma.;


ŤLa calle tiene el espíritu más abierto que la gente de la profesiónť, acota el modisto, orgulloso de que su casa decline la moda en cuatro líneas pero en un sólo universo: alta costura, pręt-ŕ-porter de lujo, bazar y jeans.;


Las apariencias y las etiquetas no son su fuerte. Al igual que su moda no puede reducirse a los modelos de inspiración gitana y folclórica, el alquimista de formas y colores que es Lacroix estima que la marca creada por el marqués Emilio Pucci di Barsento Ťva más alláť de los estampados psicodélicos que simbolizan la ŤPuccimaníať.;


DE LOS PALACIOS A LAS CALLES ;


La mujer Pucci es una aristócrata cosmopolita que vive en un palacio de estilo renacimiento. Pero, recuerda Lacroix, Ťel marqués debutó haciendo prendas deportivas para la nieveť y su repertorio es amplio.;


ŤYo quiero inventar para la mujer Pucci prendas para vivir a diarioť, dijo Lacroix.;
;
Se dice que Emilio Pucci era Ťminimalista en las formas, maximalista en los estampadosť. ŤYo quiero inventar para la mujer Pucci prendas para vivir a diario. El jean Pucci va a existir, pero no perderemos de vista los archivos orientalistas ni las prendas mediterráneas o asiáticasť, dice.;


ŤQuiero demostrar que su enfoque de la moda era modernoť, agrega el estilista francés, cuyas palabras claves serán Ťfestivo, lúdico, sofisticadoť, lo que no está reńido con lo deportivo.;


Y es que Lacroix considera que Ťel hábito debe hacer al monje, sin falsas aparienciasť. Es por eso también que, el 2 de octubre en París, presentará sus colecciones en un espacio reducido, dando la espalda —al menos provisionalmente— a las presentaciones de gran espectáculo en las que, considera, Ťse pierde el detalleť.;


Christian Lacroix quiere ante todo ser fiel a sí mismo. Eso Ťnos ha salvado de ser una casa con la que no se sabe cómo actuar, de ser enigmáticosť. Para los 15 ańos de su casa, el modisto no quiso grandes celebraciones y la única concesión a este cumpleańos son algunos modelos claves de sus comienzos, presentados por adolescentes japonesas fotografiadas en la calle. Todo el espíritu de Lacroix está ahí.;


Ť15 ańos, es la más linda edad. Todavía se cree en la utopíať, dice el estilista, seńalando que él tiene 51 ańos, la cifra inversa de 15, pero sigue sin sentirse Ťmaduroť y desea ante todo Ťmantener su espíritu abiertoť.