Economía

Nicaragua y Chile estrechan lazos comerciales

Pronto los nicaragüenses podrán celebrar cualquier ocasión alzando una copa del mejor vino chileno, que se espera esté incluido en la lista de productos que ingresen al país con trato preferencial a costos más accesibles a la población, una vez firmado el protocolo bilateral del TLC entre Nicaragua y Chile

Cristhian Marenco

La entrada en vigencia del Tratado de Libre Comercio, TLC, entre Nicaragua y Chile está cada vez más cerca. Según informó la representante de la Oficina de Asuntos Comerciales de Chile, Jacqueline González, la firma protocolaria del acuerdo se realizará próximamente.
González informó a EL NUEVO DIARIO que tanto el Gobierno de Nicaragua como el de Chile, se encuentran a la espera de acordar la fecha y lugar donde se realizará la rúbrica del documento.
“Sólo es cuestión de que ambos países se pongan de acuerdo en dónde se va a firmar, porque el protocolo está listo desde hace meses”, indicó.
De acuerdo con González, existe la posibilidad de que la firma se lleve a cabo en el país suramericano, como muestra del interés de los chilenos en empezar a implementar el acuerdo comercial.
A la vez, agregó que todavía falta que el nuevo embajador de Chile, Hernán Mena, presente sus cartas credenciales que lo oficialicen en su cargo.
Los antecedentes de este TLC se remontan a la Segunda Cumbre de las Américas, celebrada en Santiago de Chile en abril de 1998, donde los presidentes de las repúblicas de Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, acordaron contribuir a celebrar el proceso de integración del hemisferio mediante negociaciones directas.
En agosto de 1998 inició en Managua el proceso negociador que culminó el 18 de octubre de 1999 en Ciudad Guatemala, con la suscripción del texto definitivo del Tratado de Libre Comercio entre Chile y Centroamérica.

Negociaciones bilaterales
Considerando la conveniencia de establecer reglas de origen comunes, simplificar la administración y la necesidad de respetar las diferencias propias de cada relación bilateral, entre otras razones, los países participantes acordaron establecer un marco normativo común al tratado para posteriormente, suscribir protocolos bilaterales complementarios que sólo se aplicarían entre Chile y el país centroamericano respectivo.
El TLC con Centroamérica persigue el pleno establecimiento de una zona de libre comercio entre Chile y el istmo, de conformidad con las disposiciones de la Organización Mundial de Comercio, OMC.
Además busca la forma de estimular la expansión de diversificación del comercio de mercancías y servicios entre las partes, impulsar condiciones de competencia leal dentro de la zona de libre comercialización, eliminar barreras y facilitar la circulación de mercancías y servicios, así como promover, proteger y aumentar sustancialmente las inversiones en cada parte.
Cabe destacar que el capítulo sobre inversiones, incorpora los cinco acuerdos para la promoción y protección recíproca de las inversiones, suscritos en forma bilateral en noviembre de 1996 entre Chile y cada uno de los países centroamericanos.

Comercio Chile-Nicaragua
A lo largo de los últimos años, el intercambio comercial entre Chile y Nicaragua ha crecido a una tasa del 20% anual, un ritmo sobresaliente si tomamos en cuenta que ambos países de la región, a diferencia del resto de las naciones excluyendo Guatemala, aún se encontraba en negociaciones para suscribir el Protocolo Bilateral entre las partes. Al año 2009 el intercambio comercial entre Chile y Nicaragua ascendió a 16 millones de dólares, cifra que ha demostrado ser mayor en años previos a la crisis económica internacional. Nicaragua representa para Chile aproximadamente un 5% del total de sus exportaciones en Centroamérica y para Nicaragua, Chile representa el 10% de sus envíos a América del Sur.
Entre los productos que mayormente exporta Chile a Nicaragua, están: servicios, alimentos procesados, medicamentos, vinos, manzanas, productos ferreteros, entre otros; bienes que sin duda podrán gozar de preferencias arancelarias, y por tanto, del abaratamiento en sus precios.
En el caso de Nicaragua su principal producto de exportación a Chile es el ron, pero también hay oportunidades para exportar bajo condiciones preferenciales azúcar, carne, frutas congeladas, melaza de caña, prendas de vestir, piñas frescas o secas, etcétera.
Para Nicaragua, suscribir el Protocolo Bilateral de Comercio con Chile, significaría su primer TLC con un país sudamericano, lo que sin duda le abrirá mayores oportunidades comerciales y de inversión.
Respecto a Chile, el Protocolo Bilateral de Comercio con Nicaragua, significa cerrar un círculo virtuoso de negociaciones comerciales con Centroamérica y con América Latina y expandir su comercio e inversiones en la región.

El potencial de este TLC
La experiencia propia con Centroamérica demuestra que el comercio se ve altamente beneficiado con la vigencia de los Protocolos Bilaterales.
En los años previos a la crisis y con la apertura comercial, el comercio se ha incrementado con Costa Rica en un 14%; con El Salvador, 26% y con Honduras un 37%.
Con la entrada en vigencia del Protocolo Bilateral de Comercio, se espera que el acuerdo se convierta en una herramienta que aumente y diversifique el intercambio comercial de bienes y servicios.
La vigencia de este acuerdo apuntaría al desarrollo de las relaciones comerciales en un contexto de mayor transparencia, certidumbre y seguridad, dado que los compromisos adquiridos tienen por objeto disciplinar las políticas comerciales aplicadas al comercio entre ambos países.
El TLC consta de dos partes, la primera contiene las normas comunes que regirán las relaciones entre Chile y cada país centroamericano en materia administrativa, de comercio de bienes, servicios e inversiones.
La segunda está compuesta por protocolos bilaterales, también entre Chile y cada país del istmo, en los cuales se incluyen programas de desgravación, reglas de origen específicas, comercio transfronterizo de servicios y valoración aduanera.
Para el economista Alejandro Aráuz el potencial de consumo de Chile va en ascenso, porque es un país cuyo per cápita de población es la que crece con mayor rapidez en América Latina.
En 2010 Chile cuenta con un PIB per cápita de 14,922 dólares, ocupando el puesto 54 entre 182 países y primero en la región.
“La otra ventaja es que es un país con dificultades de mercadeo a lo largo de su franja territorial, por lo que le es más barato importar alimentos y algunos productos como el azúcar para hacerlo llegar a zonas o regiones alejadas”, expresó Aráuz.

Impacto en Nicaragua
Por otra parte, Aráuz señaló que el beneficio más importante que se puede deducir de la firma protocolaria de este TLC, es que Nicaragua se puede convertir en una plataforma de inversión y exportaciones de bienes producidos con capital chileno, y destinado hacia mercados de Estados Unidos.
El economista destacó que el TLC con Chile tiene una ventaja estratégica en cuanto transferencias de tecnología alimentaria donde Chile es pionero, asistencia técnica a las pequeñas y medianas empresas, pymes, donde el país suramericano también es sobresaliente, y en muchos aspectos de transferencia tecnológica en las ramas de alimentos, madera, pesca, etc.
De iguala forma, detalló que en la actualidad el intercambio comercial con Chile es relativamente bajo. Nicaragua exporta alrededor de 3.5 millones de dólares como promedio, pero importa más de 12 millones de dólares en productos alimenticios.
“Este balance puede cambiar con el TLC a favor de ambos países. Nicaragua debería potenciar este TLC desde una perspectiva de subacuerdos para apoyar al sector de las pymes, ya que en esta área Chile se encuentra muy desarrollado, además puede transferir conocimientos y experiencias en acceso a mercados externos a los países europeos, técnicas de facilitación de las exportaciones, reducción de costos, etc.”, agregó.
Para los sectores nicaragüenses el TLC tiene un aporte muy importante en el aspecto de transferencias de conocimientos, tecnología, asistencia y de plataforma inversionista chilena en varios sectores, tales como la minería, madera, pesca, la rama de alimentos, entre otros.

Inversión chilena
Actualmente Chile tiene inversiones en el mundo por hasta 4,300 millones de dólares, en países diversos como: Argentina, Australia, Brasil, China, Colombia, Ecuador, Estados Unidos, México, entre otros.

Chile y su industria textil y confección
Los altos niveles de competitividad que enfrentan los textiles y confecciones en el mundo, han impulsado a las empresas chilenas del sector a desarrollar productos con valor agregado, que otorgan ventajas en cuanto a calidad, diseño y principalmente servicio de venta y postventa hacia nichos específicos de mercado.
En los últimos tres años, los principales destinos de exportación de este sector han sido Perú, Argentina, Venezuela, Brasil, México, Estados Unidos y Colombia, con una cifra promedio de envíos cercana a los 100 millones FOB.
Se espera que en los próximos años, la industria textil chilena pueda diversificar sus destinos a mercados en América Latina, y fortalecer el intercambio con países con acuerdos comerciales suscritos con Chile.
Los productos textiles y confecciones de ese país cuentan con la confianza de una mano de obra calificada, costos competitivos, un Sistema Financiero avanzado, logística portuaria eficaz e imagen de seriedad del país, lo que ha impulsado a empresas nacionales a definir una clara estrategia exportadora.
Entre los principales productos textiles destacan los hilados de lana y sus mezclas, tejidos de lana, vestuario infantil y proveedores para la confección.

El espíritu de los valles chilenos
Chile es destacado a nivel mundial como un excelente productor de vinos y bebidas alcohólicas. Sabor, color y siglos de experiencia, son algunas de las características que hacen del vino chileno uno de los más apreciados del mundo. Los valles de chile poseen la combinación ideal de suelos, luz solar, temperatura y humedad, lo que permite cultivar uvas para producir vinos de calidad mundial que lideran la oferta en este sector, tanto en volumen producido, ventas y reconocimiento internacional.
Las exportaciones totales de vino crecieron un 12% en el primer semestre de 2010 con respecto a igual período del año pasado con envíos por 687 millones de dólares, según la Asociación de Vinos de Chile. La entidad, que reúne a las viñas chilenas, añadió que en cantidad los envíos crecieron un 17,6% llegando a 355.533 litros.
El vino embotellado representa más del 80% de las exportaciones con un alza de 9,9%. El precio promedio subió 1,7% pasando de 26,03 dólares a 26,48 dólares por cada caja de 9 litros.
Los productores de Chile esperan que la tendencia creciente de las exportaciones de vino embotellado continúe hasta final de año, y cerrar el 2010 con un crecimiento del 8% en el valor total.