Economía

Unión Europea no reconoce asimetrías con CA

* Diferencias son abismales entre las dos regiones * Política Agropecuaria Común destinó 43 mil millones de euros para subsidios agrícolas en 2008

Cristhian Marenco

La firma del Acuerdo de Asociación, AdA, entre Centroamérica y la Unión Europea, UE, se dificulta cada vez más a medida que el equipo negociador del viejo continente no reconoce las asimetrías entre ambas regiones.
Entre las diferencias más notables de las regiones involucradas, se encuentra el apoyo económico que recibe el sector agrícola en la UE.
Bajo el modelo de la Política Agrícola Común, PAC, en el que se gestionan un sinnúmero de subvenciones, durante 2008 los agricultores europeos percibieron más de 43 mil millones de euros en ayudas directas, equivalentes al 37 por ciento del presupuesto de la UE.
Este porcentaje se ha recortado drásticamente respecto de los últimos años de la década del 80, cuando superaba el 60 por ciento del presupuesto comunitario europeo, pero que aún es el motor de la actividad productiva agrícola.
Para el economista Alejandro Aráuz, el hecho de que Europa cuente con una serie de subvenciones, exoneraciones y demás programas enfocados al desarrollo de este sector económico, representa una situación en contra del mercado centroamericano.
“Esta política agrícola, fundamentada en los subsidios y los apoyos económicos y financieros que da el gobierno, aseguran un avance tecnológico, haciendo que la Unión Europea sea un competidor difícil y un mercado donde nuestros productos se ven en total desventaja”, indicó.

UE debería reconocer asimetrías
Aráuz sostuvo que la UE debería reconocer esta importante asimetría entre las regiones, ya que la oferta exportable centroamericana no representa ninguna competencia ni arriesga la producción u oferta exportadora europea.
Según las estadísticas de comercio del Sistema de Integración Económico Centroamericano, Sieca, el istmo reportó un total de dos mil 949 millones 132 mil 589 dólares en concepto de exportaciones a la Unión Europea.
El economista destacó que además de la problemática de lograr que varios de los principales productos agrícolas, accedan al mercado europeo, los negociadores centroamericanos deben tomar en cuenta que dicha accesibilidad requiere el cumplimiento de una cantidad de requisitos o estándares de calidad.
“La UE está obligada dentro del marco del principio del Trato Especial y Diferenciado a apoyar para que los países menos desarrollados mejoren sus condiciones, con el fin de poder exportar con calidad y no a costos elevados que reduzcan la rentabilidad del intercambio comercial”, señaló.
El experto consideró difícil que se logre cerrar el pilar comercial durante la última ronda de negociaciones, programada para la próxima semana en Bruselas.
“Veo complicado que se logre terminar la discusión del acuerdo en la próxima ronda, porque se han dejado los problemas más difíciles para resolver en la última instancia, además, Centroamérica no debe ceder, si no hay por parte de la UE un cambio de posición que reconozca las desventajas de los países en vías de desarrollo”.