Economía

Llegada de remesas familiares al país aún se mantiene deprimida

* Crecimiento económico de Costa Rica beneficiará a trabajadores emigrantes nicas * Promueven bancarización de envíos familiares hacia Nicaragua

Cristhian Marenco

Carlos Corazza, Especialista en remesas del Banco Mundial en Washington D.C., expresó que pese a la recuperación económica proyectada para Estados Unidos, el monto de remesas de este año previsto para Nicaragua es de 784 millones de dólares, ligeramente inferior a los 818 millones de dólares del año pasado; lo que no ocurre con las enviadas desde Costa Rica, que se espera su recuperación este año.
“De hecho la reactivación económica de Costa Rica proyectada para este 2010 incidirá en una recuperación en el flujo de remesas que reciben miles de familias nicaragüenses”, según valoró Ricardo Monge González, Director del Proyecto “Bancarización de remesas, democratización financiera y oportunidades innovadoras de inversión en Costa Rica y Nicaragua”, del Banco Mundial.
“En ese sentido, Corazza expresó que es necesario desarrollar a nivel nacional políticas que promuevan el flujo de remesas para ingresar al país a un costo menor y con mayor seguridad, además de motivar a los receptores de estos envíos a utilizarlos de manera más efectiva.
Mientras tanto, de acuerdo con Monge, el crecimiento estimado para Costa Rica del 3.5 por ciento, estará asociado a áreas productivas, tales como construcción, turismo y agricultura, que demandan gran cantidad de recursos humanos, que muchas veces es la mano de obra nicaragüense.
El experto calculó que del total de emigrantes que habitan en dicho país, el 50 por ciento son de origen nicaragüense. Además indicó que la población que emigra a ese país tiene una condición socioeconómica inferior que los que emigran hacia los Estados Unidos, pero el tamaño de las remesas que ingresan a Nicaragua provenientes de Costa Rica son menores que las que llegan de los Estados Unidos.
“El impacto de las remesas que vienen de Costa Rica, con relación a la reducción de la pobreza, es significativa (…) si no fuera por esas remesas, que andan en un promedio de 75 dólares al mes por familia, posiblemente la pobreza, en los núcleos familiares de este sector, incrementaría un 17 por ciento”, aseguró.

Envíos inferiores a los de 2008
Monge informó que las cifras oficiales del Banco Central del vecino país del sur, reportan que durante el 2009 se envió un total de 172 millones de dólares en concepto de remesas de Costa Rica hacia Nicaragua, muy por debajo de los 185 millones de dólares que se enviaron en el 2008, representando una caída del 13 por ciento, y muy inferior a los casi 201 millones de dólares registrados en el 2007, que significó una disminución de aproximadamente 30 millones de dólares.
“Esta caída se da principalmente por la crisis económica mundial, porque muchos emigrantes perdieron sus puestos de trabajo. En Costa Rica la crisis se concentró en el sector construcción, en la agricultura y el turismo. En esos sectores hay una gran cantidad de mano de obra nicaragüense trabajando en esas actividades productivas, por lo que el flujo de remesas se deprimió considerablemente”, explicó.
En el marco de la ejecución del proyecto de Bancarización, Monge manifestó que realizaron una encuesta, en mayo del año pasado, a los hogares nicaragüenses receptores de remesas desde Costa Rica, la cual concluyó que un 25 por ciento de éstos consideraba la crisis económica como responsable de la disminución en la cantidad de dinero enviado.
De acuerdo con Monge, la recuperación en el flujo de remesas dependerá de la velocidad con la cual los sectores que se deprimieron en Costa Rica comiencen a crecer.
Hasta el momento los indicadores son optimistas con la recuperación económica, estimada en un 3.5 por ciento, que es importante después que el año pasado el PIB de ese país cayó en un siete por ciento. Además, interviene la velocidad con que esas áreas que se están recuperando vuelvan a absorber mano de obra nicaragüense.
En algunos países las remesas llegan a simbolizar el 45 por ciento del Producto Interno Bruto, PIB. En El Salvador representa el 30 por ciento, mientras que en Nicaragua se habla del 12.5 por ciento del PIB.