Economía

Nicaragua espera más flexibilidad de parte de Europa


Cristhian Marenco

Una posición más flexible por parte del equipo europeo, es lo que espera Orlando Solórzano, titular del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific, que encuentre el bloque centroamericano, con el fin de acelerar las discusiones y obtener la firma del Acuerdo de Asociación Comercial entre la Unión Europea, UE, y Centroamérica.
Desde el día de ayer, los equipos negociadores de dicho acuerdo se encuentran reunidos en Bruselas, en una ronda oficial de negociaciones, donde tratarán temas relacionados con los obstáculos al comercio, contrataciones públicas y propiedad intelectual.
“Esperamos que en esta ronda se logren avances, que los negociadores europeos flexibilicen su posición en algunos temas que le interesan a Centroamérica, como es el caso el acceso a mercado de los principales productos de exportación de los países de la región”, señaló Solórzano.
También estimó que dentro del istmo, estiman un fortalecimiento en el proceso de integración económica y avanzar más en el tema región-región. Además de coordinar algunos conceptos, como es el caso de las partes.
En relación con la petición oficial de Panamá, de integrarse de forma plena al bloque de países centroamericanos que negocian con la UE, el Acuerdo de Asociación Comercial, Solórzano manifestó que Nicaragua espera que la inclusión de este país no retrase el proceso.
“Vamos a ver de qué manera puede incorporarse con los requisitos económicos indispensables mínimos para el proceso de integración centroamericana y el reto para el futuro será el mecanismo que trabajaremos con el objetivo de que Panamá se incorpore de forma integral a la región”.
La UE y los países centroamericanos reanudaron tras una interrupción de casi ocho meses sus negociaciones sobre este acuerdo, con la esperanza de rubricarlo igualmente durante la cumbre de mayo y de que para entonces el gobierno de Honduras goce del reconocimiento de sus vecinos y de la comunidad internacional.
Bruselas suspendió sus negociaciones con el bloque formado por Honduras, Costa Rica, Guatemala, El Salvador y Nicaragua a raíz del golpe de Estado contra el presidente constitucional Manuel Zelaya. Tras las elecciones de noviembre, en las que se impuso el conservador Porfirio Lobo, la UE aceptó continuar con las negociaciones.