Economía

Alerta contra posible extensión del verano


Cristhian Marenco

La prolongación del verano hasta el mes de julio, según información meteorológica, podría desembocar en una disminución de la capacidad productiva agropecuaria, lo que traería como consecuencia una perturbación a las proyecciones de crecimiento económico de este 2010, que el Banco Central de Nicaragua, BCN, ha estimado entre el 1.5 y dos por ciento.
El pasado viernes, en reunión extraordinaria con representantes de rubros productivos del país, el presidente Daniel Ortega reconoció que la escasez de precipitaciones ocasionada por el fenómeno climatológico El Niño, trae una “afectación seria en la actividad agropecuaria”, por lo que dio a conocer una serie de medidas para enfrentar la sequía y paliar el impacto en los sectores agrícola y ganadero.
De acuerdo con el sociólogo y economista, Cirilo Otero, un descenso en la producción agropecuaria, provocará a corto plazo una disminución en los volúmenes de exportación y a la vez, una reducción en el aporte que dicho sector hace al Producto Interno Bruto, PIB. Actualmente, los productos derivados del sector agropecuario, tales como carne, lácteos, ganado en pie y granos, representan el 37 por ciento del PIB nacional.
Otero también destacó que “si hay una escasez de productos alimenticios se van a disparar los precios dentro del mercado local, provocando una contracción entre la oferta y la demanda y el mayor afectado será el consumidor con menor capacidad productiva”.
Para el experto, Nicaragua debe preocuparse por el asunto de la seguridad alimentaria, ya que según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, FAO, y la Organización Panamericana de la Salud, entre los países de la región centroamericana, es el que muestra de forma más marcada una tendencia a sufrir escasez de recursos alimentarios.
De igual forma, señaló que una posible escasez de alimentos, podría acentuar el problema de desnutrición que aqueja Nicaragua. “Somos un país que muestra un índice mayor al 30 por ciento de desnutrición, especialmente en niños de un día de nacidos hasta los cinco años de edad”, destacó.

Cambios dramáticos
Según Otero, la falta de una combinación de vitaminas, calorías, proteínas y minerales daña el estado nutricional del organismo.
Otero manifestó que el comportamiento de los cambios climáticos va a ser dramático para Nicaragua y en especial para las 230 mil familias campesinas que forman parte de los agentes productivos del país.
El economista apuntó que es necesario que el gobierno impulse una estrategia de acción enfocada en la inversión de asistencia técnica, información, tecnología, acompañamiento y planes de mercado, con el objetivo de promover la actividad productiva.
“Aquí tenemos otros problemas y es que para el gobierno no es prioridad la agricultura, a pesar que le está dando empleo a un promedio del 43 por ciento de la Población Económicamente Activa, PEA”, sostuvo. Según datos proporcionados por Otero, el Ministerio Agropecuario y Forestal, Magfor, disminuyó en un 50 por ciento la asistencia técnica brindada a los productores.
“Nuestra capacidad productiva es agro exportadora, pero aquí no la estamos atendiendo. Tenemos problemas con la calidad de la semilla, no tenemos laboratorios para la selección de las mismas que no son clasificadas y hay que recordar que el estado fitosanitario de las semillas es muy importante para asegurar una mejor producción”, expresó.