Economía

Cincuenta años en el corazón de los nicaragüenses

“Cincuenta años en el corazón de los nicaragüenses”. Ese es el lema del cincuenta aniversario del Grupo Café Soluble, S.A., que tras cinco décadas se colocó como una empresa sólida, con gran presencia en el mercado nacional, regional e internacional, la que sobrevivió a las constantes crisis en el país, a revoluciones, a la más reciente vicisitud económica mundial y se prepara para sostener su crecimiento, con diversificación

Ervin Sánchez

Si se pudiera comparar la vida de una empresa con la de una persona, se diría que el grupo Café Soluble, S.A., llegó a la mediana edad. Llegar a esa etapa de la vida con éxito, significa haber logrado objetivos planteados, pero a la vez seguir desarrollándose aún más, dando aportes sustanciales a la sociedad.
Parte importante de ese éxito lo destaca el presidente del grupo, el señor José Antonio Baltodano, para quien, el encontrarse dirigiendo una de las empresas más sólidas del país, pareciera ser objeto de una gran satisfacción que se le revela con una sonrisa al hablar de los 50 años de la firma y del futuro que le depara a Café Soluble, S.A.
En su oficina, sentado tras una elegante mesa de conferencias, el señor Baltodano habla con rapidez, con seguridad, gesticulando con sus manos y su rostro, como queriendo darle más fuerza a sus palabras que salen fluidas, como quien no solo conoce, sino que ha vivido y dirigido, desde muy joven, la actividad de una empresa que a la par de modernizarse, demanda de sus trabajadores constante superación para estar a la par con la tecnología de punta que le sirve al grupo para seguir siendo competitivo.
Conocer la empresa, el mercado, el entorno, las fortalezas y debilidades, cómo lidiar con la competencia y cómo lograr una mayor permanencia de sus empleados, parece ser parte del secreto de una compañía que se ha posicionado como líder en el rubro de alimentos y que a partir de un artículo, el café instantáneo, se diversificó hacia otros productos y otros sectores.
¿Esto es resultado de la buena suerte? No, del trabajo duro de décadas que, según José Antonio Baltodano, comenzó con su padre, el señor Duilio Baltodano Pallais, quien a inicios de la década de los años 60, del siglo pasado, cuando se iniciaba la construcción del Mercado Común Centroamericano, se lanzó, junto con un grupo de socios norteamericanos, a la construcción de un proyecto de producción de café instantáneo.

Nacimiento de la empresa
Desde el inicio, y siendo Nicaragua una nación productora de café, ya existía una visión de la importancia del crecimiento, del largo plazo, por lo cual, con financiamiento del Expor-Import Bank of Washington (Eximbank), el grupo compró maquinaria e iniciaron la edificación de las instalaciones, tanto de fábrica, como del edificio de oficinas.
El señor Baltodano recuerda que en el contexto del desarrollo industrial de Centroamérica, bajo el impulso del Mercado Común, con un capital de dos millones de dólares y financiamiento bancario para maquinaria y construcción por un millón de dólares, comenzó a operar la empresa.
Señala el empresario que Café Soluble comenzó su producción el 15 de diciembre de 1960 y sus primeros directores fueron Duillo Baltodano, Emilio Baltodano Pallais, Alfredo Pellas Chamorro, Julio Benard y luego se incorporaron los socios norteamericanos.
En este período de 50 años, la empresa ha pasado varias etapas y ha experimentado giros en el negocio. La primera etapa de todo ese proceso, según la historia de la empresa, se extiende entre 1960 y 1977, cuando la compañía se enfoca en la producción de café instantáneo e inicia exportaciones a Estados Unidos, Alemania y Japón, además del mercado centroamericano y local.
En este período, uno de los logros de la empresa es haber creado la costumbre en Nicaragua de tomar café instantáneo, que antes no existía puesto que la mayoría de los nicaragüenses tomaba café en grano o molido, pero ahora hay un mercado fuerte, de este producto.
Tras haber iniciado con exportaciones a varios países del mundo, a mediados de los años 60 hubo control de importaciones de materia prima y en consecuencia se redujeron las ventas, por lo que la actividad de Café Soluble se centró en el mercado nicaragüense.
La segunda etapa de la firma transcurrió entre 1977 y 1990, período caracterizado por la inestabilidad política y económica, lo que en esos años no permitió el desarrollo de la empresa, al tiempo que hubo control estatal de la materia prima y del mercado interno, impidiendo a la par el desarrollo del negocio y de las marcas. Este fue el período más difícil para la firma, señala el empresario.
Baltodano, menciona que en los años 80, al igual que muchos nicaragüenses salió del país para buscar mejores oportunidades, estableciéndose en Nueva York con una pequeña empresa denominada Mercon Coffee, con 2 empleados, inicialmente, “luego fuimos creciendo y nos trasladamos a un edificio de oficinas”.

Una nueva etapa para Café Soluble
La etapa de mayor crecimiento para la empresa Café Soluble inició en 1990, pasando de facturar productos por cinco millones de dólares anuales, atendiendo parcialmente el mercado nicaragüense y colocando el producto en los mercados de Cuba y Europa del Este, a expandirse hacia el mercado mundial en su tercera fase.
Esta tercera etapa, de 1990 a 2007, se caracterizó por el rápido crecimiento de la empresa, al pasar de facturar cinco millones de dólares en producto a obtener ventas de 59 millones de dólares, en lo que también jugó un buen papel la diversificación empresarial, al confeccionar no solo café instantáneo, sino molido y cereales.
De acuerdo con el empresario, en esta fase, la misión de la empresa fue responder a sus socios, empleados, a la comunidad, a los clientes y a sus suplidores, enfocándose en la calidad del productos, en los requerimientos de los clientes y el conocimiento del mercado, contratando personal con habilidades y conocimientos adecuados, además de crear una clara medición del desempeño y una remuneración acorde.
Sostiene Baltodano que en esa fase, la empresa posicionó los cafés Presto y Musún como líderes en el mercado centroamericano, compitiendo con cafés de marcas mundiales. En esta fase, de acuerdo con el actual presidente de Café Soluble, la empresa solidificó su posición financiera, con retornos arriba del 20 por ciento del patrimonio, lo que preparó a la firma par la cuarta etapa, que del 2007 se extiende hasta el presente.
La cuarta etapa inició con una alianza con la Nestlé, en la cual la empresa Café Soluble pasó a maquilar y vender las marcas de café instantáneo de la firma transnacional en Nicaragua. A nivel local, el grupo crea la división de lubricantes y la de Food Service, en tanto que compró la cadena de cafeterías, la Casa del Café e introdujo al mercado la marca de productos Delisoya.
La crisis financiera internacional redujo sus expectativas de crecimiento, pero la buena posición de la empresa, trabajando con productos de calidad y con posicionamiento del mercado, le permitió continuar creciendo, aunque a un ritmo modesto, menor que en años precedentes.
Aún así, la firma logró ventas, tanto de café instantáneo de marcas local e internacional, así como productos de soya, lubricantes y cafeterías; logró el año pasado ventas por 73 millones de dólares, esto quiere decir que en el lapso de casi 20 años, la firma logró hacer crecer su actividad en el mercado por 14.6 veces.
En cuando a la categoría de Food Service, afirmó el empresario que en dos años tienen como clientes a la mayoría de las franquicias más exigentes del mercado nicaragüenses. Todo este crecimiento fue sin embargo reducido en su ritmo, pero no detenido, por la crisis financiera internacional, a lo que se sumó los problemas internos del país.
Sin embargo, pese a las crisis y a la baja en la demanda de Nicaragua y El Salvador, en el año fiscal 2008-2009, la empresa logra ventas de 71 millones de dólares, tres por ciento superiores a las del 2007-2008, pero al presente las colocaciones alcanzaron un total de 73 millones de dólares, con un ritmo de crecimiento más bajo que el de los últimos 15 años.