Economía

Advierten contra ambicioso proyecto de Reforma Tributaria


Pretender recolectar entre 150 y 160 millones de dólares como consecuencia de la eventual aplicación de reforma fiscal que quiere implementar el gobierno, podría llevar afectar aún más la inversión privada en el país, la cual ya está sumamente deprimida, por lo tanto podría no ser la mejor medida a tomar en este momento, cuando a la par hay recesión internacional y nacional.
El planteamiento lo realizó el presidente de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, Mario Arana, quien a su vez concedió al gobierno, el hecho de tener que mantener el programa con el Fondo Monetario Internacional y por lo tanto, el tener que quizás realizar una reforma tributaria.
Sin embargo, Arana manifestó que la Reforma Tributaria no debería ser tan ambiciosa porque podría más bien ser contraproducente, profundizando aún más la recesión en el país y alejando la inversión nacional y extranjera.
De acuerdo con el economista, posiblemente el gobierno no tenía posibilidades de identificar si tenían o no disponibles fondos importantes de la cooperación internacional para continuar con sus planes, y que obviamente para preservar un nivel de gasto, que básicamente es lo que se está pretendiendo aquí, tendría que recurrir a recursos adicionales complementarios para mantener la estabilidad fiscal y macroeconómica.
Añadió que al contrario cree que ni siquiera se va a poder expandir el gasto, y que antes bien hay que ser muy cautelosos, porque estamos en una situación de crisis económica internacional que le está pegando a Nicaragua, lo que está provocando que en el 2009 por primera vez desde 1993, se vaya a presentar un decrecimiento económico de menos dos por ciento.
Arana advirtió que quizás el decrecimiento de la economía supere el menos dos por ciento, pero destacó que el país lentamente se va a recuperar y que apenas se están comenzando a ver indicios de que “podemos estar tocando el fondo del barril”.

Inversión privada afectada
Advirtió que sin embargo si se aplica una reforma tributaria como la propuesta por el gobierno, la cual tiene su acento en el impuesto de la renta, posiblemente va a afectar aún más la inversión privada, que ya está suficientemente deprimida y que lo más sensato sería estimular la inversión y la generación de empleo, para que no se afecte la senda de recuperación económica que podría vislumbrarse en los meses venideros.
Arana insistió en que hay que tener cuidado con el tipo de reforma tributaria a implementar para cerrar la brecha fiscal, que se calcula entre 40 y 60 millones de dólares, pero el proyecto gubernamental pretende recolectar entre 150 y 160 millones de dólares, o sea tres o cuatro veces más.
Comentó por otra parte que si al tener un proyecto muy ambicioso se trata de reducir drásticamente la dependencia de la cooperación externa, en el contexto actual de crisis económica y financiera mundial, podría al contrario afectar más porque Nicaragua tiene todavía unos niveles demasiado altos de pobreza, problemas de distribución de ingreso, de carencia y rezago en educación y salud.
De hecho afirmó que estar pensando en que nos podemos dar el lujo de dejar depender rápidamente de la cooperación internacional, podría ser hasta irresponsable, claro que el país tiene que ir disminuyendo esa dependencia en el tiempo, y aspirar a basarnos más en nuestras propias fuerzas, pero eso podría ser en el caso mediano y largo plazo, porque todavía los rezagos son demasiado grandes como para darnos el lujo de perder un solo centavo de la cooperación internacional.