Economía

Expectativas inflacionarias pueden afectar al córdoba


Redacción Central

Las recientes afirmaciones del presidente del Banco Central, Antenor Rosales, de que la inflación podría llegar hasta un 16.5 por ciento, constituyen una mala señal que se está enviando a los agentes económicos del país, tomando en cuenta que lo que se está diciendo es que el córdoba, la moneda de curso legal en Nicaragua, se depreciará más que el cinco por ciento de deslizamiento administrado. El planteamiento realizado por economistas independientes revela que esa mala señal afecta la estabilidad de la economía del país y la tarea de la autoridad monetaria nacional, cuyo objetivo es buscar la estabilidad de los precios, tratando de sostener una inflación baja y estable del córdoba, tomando en cuenta que gira alrededor del dólar.
Sin embargo, los pronósticos realizados por el presidente del Banco Central sobre la inflación harán que algunos sectores económicos calculen en sus operaciones un alza de precios del 25 por ciento en materia de costos y gastos a considerar, lo que a su vez se traducirá en valores más altos al consumidor.
La peor señal que se puede enviar a los sectores económicos es que la moneda de curso legal se estaría depreciando adicionalmente al deslizamiento que existe con el dólar, de 5% anual. Si a esto se agregan los pronósticos del Presidente del Banco Central, de que la inflación finalizará el año en un rango “entre 14 y 17%”, hará calcular a algunos sectores económicos un alza de precios del 25%, en materia de costos y gastos a considerar.
En ese sentido, de acuerdo a los economistas, el anuncio provocó una inesperada e inusual expectativa inflacionaria y salarial, que los sindicatos ya estarán considerando como demanda a conquistar para sus agremiados.

Menor crecimiento
Estas expectativas, de acuerdo a los estudiosos, significarían en una situación de menor crecimiento de la economía, el tiro de gracia para algunos sectores, que sólo podrían mantener esos niveles de consumo, inversión, alzas salariales y de costos, despidiendo trabajadores.
En ese sentido, se prevé un posible aumento del desempleo y de la tendencia recesiva de la economía y de la pobreza en el país, sin embargo, lo recomendable era la toma de decisiones que con intervenciones estatales selectivas amortiguarán los golpes en la población de la inflación importada y creada por el alto precio internacional de los carburantes.
Algunas de estas medidas que fueron tomadas, como la eliminación temporal de los aranceles de importación de ciertos alimentos, entre ellos los granos básicos, y la distribución de frijol para evitar la especulación en el precio de este producto, podrían ser contrarrestadas en otros productos por el anuncio de una posible mayor tasa de inflación.