Economía

Terminó la era de las inflaciones bajas


Ervin Sánchez

El mundo está asistiendo a una de sus crisis cíclicas que se repiten cada 10 ó 20 años, pero esta vez con precios del petróleo rompiendo records una y otra vez, y ya rozando los 100 dólares por barril, lo que ha dejado casi indefensa a Nicaragua, sólo esperando que el valor de sus materias primas se mantenga alto en el mercado mundial para poder compensar la inversión que el país tiene que hacer con la factura petrolera.
Este año la cuenta por las compras del crudo le saldrán al país por poco más de 700 millones de dólares, lo que resulta demasiado pesado para la economía de Nicaragua, que de acuerdo con las cuentas nacionales publicadas por el Banco Central, exportará, al finalizar el período, mercancías valoradas aproximadamente en mil 100 millones de dólares.
Esas cifras revelan que en compras petroleras Nicaragua gasta casi dos tercios de sus ingresos por exportación de mercancías, lo que muestra una severa brecha en su balance comercial que se ha venido ensanchando con los gastos en carburantes, especialmente para generar energía eléctrica.
Nicaragua adquiere del mundo mercancías por valor de más de tres mil 54 millones de dólares, lo que revela un déficit de alrededor de dos mil millones de dólares, esto presiona severamente y hace al país buscar nuevas fuentes de ingreso y cómo reducir los gastos en compras de combustible para generar energía eléctrica.
Compensar facturación petrolera
La crisis petrolera, con su espectacular incremento de precios, de 50 dólares por barril, a casi 100 en el corriente año, ha espoleado también el crecimiento de los gastos, pero también ha incentivado el aumento del valor de otras materias primas que de alguna manera benefician a Nicaragua.
Sin embargo, una de las tareas pendientes es reducir los costos de producción para que la nación pueda compensar adecuadamente los gastos por combustibles, aunque al decir del doctor en economía y experto en temas energéticos, Róger Cerda, una de las medidas de defensa que se pueden realizar más rápidamente es implementar políticas que reduzcan el consumo de carburantes.
Fenómenos como el que se está presentando en el mundo y ha agarrado a Nicaragua en una difícil situación, con más del 80 por ciento de su matriz energética consumiendo búnker o diesel, se han presentado periódicamente a lo largo de toda la historia económica mundial desde 1906, de acuerdo con los registros.
Sin embargo, desde 1906 estas crisis parecen ser cada vez más severas y parecen irse acercando en el tiempo. El doctor Cerda señala que la crisis que está atravesando el mundo es estructural, recordando que sólo en lo que va del año el precio del barril de petróleo subió casi 50 dólares.
Crisis cíclicas
Destaca el economista que desde 1906, hace una centuria, los ciclos de crisis se han presentado cada 10 ó 20 años. En 1923 el mundo vio un largo período de aumento de las materias primas y posteriormente en el 33 vino un derrumbe, luego volvió otro boom que comenzó en 1953, tras la reconstrucción de Europa que venía de la gran destrucción de la Segunda Guerra Mundial.
De acuerdo con el doctor Cerda, en la década del 70 se presentó otro período de incremento de precios en las materias primas, las cuales bajaron en los años 80.
No obstante, a partir de 2000 un nuevo ciclo de alzas, pero el incremento impresionante del valor del petróleo se presentó hace poco más de dos años, hasta que aceleró su marcha en 2007.
Los precios del petróleo, con su efecto multiplicador, han elevado el precio del oro en una relación paralela.
En 1999, el metal precioso estaba en 250 dólares la onza troy y el barril de “oro negro” a 10 dólares el barril. En el 2007 el crudo ha subido por encima de los 99 dólares, y el oro se encuentra a 850 dólares la onza troy.
El economista señala que esto ha ocurrido porque el mundo está utilizando el oro como sustituto de las reservas en dólares, moneda que se ha venido devaluando a la par de la presente crisis, merced a las políticas fiscales y antiinflacionarias realizadas por el Banco Central estadounidense.
Las disposiciones de la Reserva Federal estadounidense intentan evitar que la economía de ese país entre en recesión, haciéndola más competitiva y por lo tanto está bajando el valor de la moneda norteamericana para hacer más baratas las mercancías de Estados Unidos frente a las europeas o japonesas. Esas medidas a la par elevan el precio de los combustibles.
De hecho, el experto sostiene que si se le aplica la inflación, el dólar actualmente vale un 30 por ciento de lo que costaba en 1977, es decir que la moneda de Estados Unidos ha perdido casi el 75 por ciento de su valor, que a la vez se deslizó un 11 por ciento este año, con respecto al euro.
“Estamos hablando de valores nominales, si se les aplica la inflación, el dólar vale un 30 por ciento de lo que valían en 1977, el dólar ha perdido casi 75 por ciento de su valor, es sólo un 25 por ciento de lo que era hace 30 años, sólo en 2007, el dólar se ha devaluado de 11 por ciento respecto al euro”, señala el economista.