Economía

Nicaragüenses pagaremos 900 millones de dólares por petróleo

* Significan unos 200 millones más de lo que se había proyectado gastar en el año * Si continúa subiendo el petróleo, la situación podría ser peor en 2008

Gustavo Alvarez

Los niveles récord que están marcando el precio del petróleo en el mercado internacional podrían disparar la factura petrolera hasta en 200 millones de dólares más de lo que se proyectó para 2007, según Antenor Rosales, Presidente del Banco Central de Nicaragua (BCN), quien consideró que el panorama para 2008 podría ser catastrófico para el país.
De acuerdo con las estimaciones que hizo anteriormente el BCN, al finalizar el año la factura petrolera de Nicaragua rondaría los 700 millones de dólares, superando así los 676 millones de dólares de 2006, pero la tendencia alcista del crudo disparó esa proyección.
Durante su participación en la 250 reunión del Consejo Monetario Centroamericano, el presidente del BCN dijo a medios de comunicación que si los precios del petróleo se mantienen, es probable que la factura petrolera se acerque a los 900 millones de dólares.
Aseguró que al mes de septiembre, el monto llegó a los 624 millones de dólares, lo que refleja un incremento si se compara con septiembre de 2006, a pesar de los cortes de energía.
Aclaró que el aumento de la factura petrolera no se debe a mayores compras de petróleo y combustible, sino al mayor valor con que se está adquiriendo el crudo y sus derivados.
Rosales dijo que es preocupante la vulnerabilidad de la economía nica y ante declaraciones de presidentes que nos venden petróleo, referentes a que en 2008 el valor del barril de crudo podría llegar a 200 dólares, si se cumple ese pronóstico, sería catastrófico para el país.
Rosales indicó que los precios de los combustibles son un factor que impacta seriamente en el índice inflacionario, que ya superó la proyección de cerrar con menos de dos dígitos el 2007, y al mes de octubre llegó al 10.71 por ciento.

También desastres naturales
El presidente del BCN dijo que no quería especular con la tasa de inflación con que cerrará 2007, pero fue claro en señalar que seguirá creciendo, por causa de los desastres naturales.
Añadió que el comportamiento que ha tenido la inflación históricamente en Nicaragua refleja que la tasa crece después de dos o tres meses de producido un desastre natural. “Es casi seguro que a pesar del crecimiento inflacionario que se produjo en octubre, en noviembre tengamos nuevamente esa presión inflacionaria”, expresó.
Sin embargo, señaló que los informes que están presentando cada uno de los países centroamericanos en la reunión del Consejo Monetario Centroamericano arrojan que la inflación para cada país será mayor que la del año 2006.
Y a pesar de todo, Nicaragua no está en la peor situación, ya que hay naciones de la región que aún con el dólar como moneda de curso, están siendo impactadas con una fuerte inflación y con mucha mayor razón nuestro país, con la moneda que tenemos y los desastres naturales. Dijo que en la medida que el gobierno tome las acciones que está implementando, como liberar el mercado, disminuir los aranceles y facilitar que se normalice la distribución de los alimentos más sensibles para los nicaragüenses, se logre una disminución del ritmo de inflación que verdaderamente nos ha golpeado después del huracán “Félix” y las lluvias.
El presidente del BCN afirmó que históricamente la inflación ha sido mayor en Managua que en los departamentos, y están encontrando elementos de análisis que señalan que en los últimos dos meses se ha elevado más en los departamentos que en Managua, por el costo del transporte.
No obstante, el impacto del petróleo y los daños causados por la naturaleza, Rosales dijo que el BCN mantiene hasta hoy el nivel de crecimiento previsto del Producto Interno Bruto (PIB), entre 3.7 y 3.9 por ciento para cerrar el 2007, y eso se debe fundamentalmente al repunte que ha tenido la producción manufacturera y la pecuaria.
El funcionario señaló, además, que mantienen el compromiso de lograr una sanidad financiera y cumplirán con el Programa Económico Financiero y el programa de crecimiento y reducción de pobreza, que firmaron con el Fondo Monetario Internacional.