Economía

Proponen plan de restauración de bosques afectados por “Félix”


Ervin Sánchez

La organización Rainforest Alliance está trabajando en la elaboración de una estrategia de restauración de bosques basada en la participación ciudadana, la cual consiste en identificar y clasificar los daños dejados tras el paso del huracán “Félix” en los ecosistemas forestales y rescatar la madera bajo el mecanismo de “madera controlada”.
La cantidad exacta de madera derribada por el huracán “Félix” no ha sido posible de precisar, sin embargo, es suficiente para abastecer a todo el país por 120 años, consideró recientemente el ingeniero Klaus Henkelman, representante de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Datos preliminares indican que un millón 666 mil hectáreas de bosque fueron afectadas en diferentes escalas, impactando de forma directa la vida silvestre, acuífera y medios de vida de las comunidades que dependían grandemente de la agricultura, la pesca y la caza.
En ese sentido, la estrategia planteada para aprovechar racionalmente lo dañado y dada a conocer por la organización, significa montar todo un sistema donde se delimite e identifique el área, las especies y dimensiones de la madera para seguir su rastro desde que fue extraída hasta el mercado donde llega.
De acuerdo con el planteamiento se debe incluir la prevención y control de incendios, y evitar que las áreas de bosque pasen a ser agrícolas; por lo tanto, aconseja la organización y elaborar un amplio plan de asistencia y extensionismo forestal para las comunidades afectadas, sostiene Sergio Sánchez, Coordinador Forestal de Rainforest Alliance.
Destaca que es necesario desarrollar una alianza de negocios entre las comunidades y las industrias, y vincularlos con mercados justos de maderas certificadas, además de promover financiamiento para plantaciones en áreas deforestadas. Para esta labor, Rainforest Alliance contará con el apoyo financiero de la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid).
Hay voluntad
Sánchez considera que se pueden lograr muchas de estas propuestas porque existe voluntad de parte de varias instituciones y organizaciones, principalmente de las comunidades indígenas, las cuales ahora tienen mayor consciencia de sus dificultades y demandan participar en los procesos de recuperación de pérdidas.
El funcionario de Rainforest destaca que la certificación del Consejo de Manejo Forestal es un proceso que asegura al consumidor conocer de dónde proviene la madera, y es beneficioso ambiental, social y económicamente.
Destaca que pequeños artesanos de madera, operadores de aserraderos portátiles, carpinteros y ensambladores, pueden reunirse en un grupo organizado, establecer una política de manejo para optar por una certificación grupal, y participar en un mercado sostenible y ambientalmente amigable.
Asegura Sánchez que es importante redirigir a los silvicultores de las zonas afectadas para contrarrestar los daños del huracán, detener el avance anual de 70 mil hectáreas de frontera agrícola, disminuir la tala ilegal que es de al menos un 100% más de lo autorizado, y controlar el uso desproporcionado de la madera para producir energía, siendo de 5.7 millones de metros cúbicos por año.
Sergio Sánchez destaca que si la madera tumbada sale libremente, no habrá garantía de que no se extraiga madera en pie, al tiempo que el uso de maquinaria pesada para la extracción puede dañar la estructura del suelo, los precios de la madera extraída pueden bajar sobremanera y se mantiene el peligro de incendios cuando los árboles caídos se sequen.