Economía

Microfinancieros temen que Banco de Fomento subsidie créditos


Gustavo Alvarez

El Banco de Fomento podría impactar negativamente en el sector productivo, si la institución se dedica a otorgar crédito subsidiado, además de que puede ocasionar un perjuicio en la cultura de pago del nicaragüense, consideraron representantes del sector de las microfinancieras.
Diputados de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional recordaron que el dictamen del Banco de Fomento podría ser pasado en los próximos días al plenario del Parlamento y ser discutido e incluido dentro del Presupuesto de la República de 2008, que se discutirá en la segunda quincena de este mes.
De ser incluida la primera partida del Banco de Fomento en el Presupuesto de la República, la institución comenzaría a operar a inicios del próximo año, como un banco de primer piso.
Armando García, Presidente de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas (Asomif), dijo que temen que si el Banco de Fomento se constituye como una institución de primer piso, tal como lo señalaron diputados de la Asamblea Nacional, se vuelva un distribuidor de crédito subsidiado.
El crédito subsidiado, según el sector de microfinanzas, puede tener un impacto negativo en la cultura de pago de quien recibe el crédito, “porque se ha comprobado históricamente a nivel mundial, que el crédito subsidiado no surte el efecto buscado por las políticas públicas, como es el capitalizar al productor”.
Explicó que no se logra ese propósito, porque no incentiva al productor a hacer innovaciones, transformaciones o mejoras en sus negocios, y por eso temen que haya un impacto en la cultura de pago. García agregó que la situación sería peor si la institución entra en crisis y el gobierno decide no recuperar el crédito.
“¿Qué podría pasar si este Banco de Fomento a partir de la primera crisis que enfrenten los clientes, decide condonar deudas?, eso es un impacto directo a la cultura de pago y un mal ejemplo a los clientes y ciudadanos”, apuntó.

No son competencia
Sin embargo, el presidente de Asomif considera que la idea del gobierno de brindar una respuesta a la necesidad de financiamiento del sector productivo es válida y que un Banco de Fomento no necesariamente sería competencia de las microfinancieras.
Dijo que se trata de dos tipos de clientes, el que busca financiamiento de largo plazo, que es el del Banco de Fomento, y el de las microfinancieras, que es de corto plazo y no tendría por qué afectar a las instituciones de microcrédito, las que, además, por el momento no tienen fondos para hacer crédito de fomento o de largo plazo.
“Por eso hemos dicho que en vez de pensar que el Banco de Fomento sea de primer piso, ofrecemos la red de sucursales que tienen todas las instituciones de microfinanzas para hacer este financiamiento, mediante un acuerdo firmado para establecer las condiciones del crédito que se otorgará a los productores a largo plazo”, indicó.

Discurso agresivo
El sector de las microfinanzas se siente amenazado por un discurso político que lo consideran “agresivo”, debido a que constantemente los están atacando por las tasas de interés que cobran.
Recientemente, el director ejecutivo de Asomif, Alfredo Alaniz, dijo a EL NUEVO DIARIO que la supuesta “usura cero” que mencionó el presidente Daniel Ortega en uno de sus discursos, la sienten como una amenaza a las microfinancieras, instituciones que constantemente son criticadas por los altos intereses que cobran.
Añadió que el discurso negativo del gobierno comenzó con el anuncio de que traerían crédito barato de Venezuela, el que primero dijeron se entregaría al cero por ciento y después al cinco por ciento, pero algunas organizaciones de productores están denunciando que en realidad está llegando al 20 por ciento.
“El discurso político es agresivo y pone en riesgo no sólo la existencia de la institución, sino también del servicio, porque tenemos 350 mil clientes, lo que significa cerca de un millón de personas si se incluyen sus familiares”, expresó.