Economía

Intenso cabildeo centroamericano a favor de puros hechos a mano


Ervin Sánchez

Erving Sánchez

El veto anunciado por el presidente George Bush a la ley que impone un impuesto de tres dólares al tabaco para dar “ayudas a niños pobres estadounidenses” dará tiempo a los productores de cigarrillos hechos a mano (puros) para sostener una estrategia que lleve a los legisladores norteamericanos a sacar estos productos artesanales del decreto ya aprobado por consenso entre el Senado y el Congreso de Estados Unidos.
Conversando con EL NUEVO DIARIO, el doctor Alejandro Martínez Cuenca, Presidente de la Empresa Joya de Nicaragua, que exporta puros hechos a mano, destacó que la ley contra el tabaco fue consensuada el pasado lunes 17, entre las dos cámaras, a eso de las seis de la tarde.
Martínez Cuenca, quien recientemente volvió de Washington, la capital norteamericana donde se discutía la ley, manifestó que el proyecto original de un impuesto de 10 dólares por puro que había aprobado el Congreso fue retirado por los congresistas, pero a la iniciativa del Senado, que era de un dólar por tabaco, le fueron agregados dos dólares para contar tres por cada unidad, lo que pasó de consenso.
En la iniciativa de ley, ahora cada tabaco tiene un impuesto de tres dólares, pero este jueves el Presidente Bush dijo que vetaría la ley dado que no se ajusta a la visión presidencial de la ayuda a niños pobres. El doctor Martínez Cuenca señaló que en la capital de Estados Unidos se duda de que haya suficientes votos en el Congreso para rechazar el veto presidencial.

Producto es artesanal
El doctor Martínez Cuenca, quien asistió a Washington a cabildear a favor de los cigarrillos hechos a mano (puros), dijo que el planteamiento que realizó ante el Congreso fue de que estos productos son confeccionados artesanalmente para la degustación, por lo tanto no deberían entrar en el mismo régimen fiscal que el tabaco industrial, y deberían ser sacados de esa ley.
Martínez Cuenca, quien es doctor en economía, manifestó que los cigarros hechos a mano deberían entrar en categoría, códigos y legislación fiscal distintos, es decir, en una clasificación especial por ser un producto gourmet hecho por artesanos.
Aseguró que el planteamiento llevado a Washington lo manifestó también el Presidente de la República Dominicana, Leonel Fernández, a nombre de su país, así como de Honduras y Nicaragua, en lo que estuvieron de acuerdo los mandatarios de estas naciones.

Veto de Bush
El veto dará tiempo, unos tres meses, para que las naciones productoras de cigarrillos hechos a mano (puros) continúen cabildeando a favor de sacar estos productos de esa ley aprobada por los legisladores estadounidenses, debido a que el gravamen tendería a quebrar parte importante de las empresas dedicadas a este rubro y con ellas decenas de miles de personas, sólo en Nicaragua, perderían el empleo.
Martínez Cuenca señaló que a la vez los embajadores de Nicaragua, República Dominicana y Honduras están trabajando para lograr el propósito que este producto confeccionado a mano sea sacado de la misma legislación general para todo tipo de tabaco.
Esa posición, dijo el empresario, cuenta con mucha simpatía en Washington, al tiempo que dijo que por Nicaragua, el ministro de Economía, Industria y Comercio, Orlando Solórzano, le aseguró que trabajarán a nivel de la región para abrir las partidas arancelarias y que los cigarros hechos a mano no se queden como tabaco, sino que haya partida especial para este tipo de productos.