Economía

Con poca inversión se pueden reducir daños en casas del Caribe

* Clavos, alambres, martillos y manos es lo necesario para soportar huracanes * Experto aconseja clavar más seguido y amarrar bien los techos

Ervin Sánchez

Con muy poca inversión y con mano de obra familiar, adicional a la ayuda de materiales que la comunidad nacional e internacional está enviando a la Región Autónoma de Atlántico Norte (RAAN), los habitantes de las comunidades de la zona atlántica de Nicaragua podrían reparar sus viviendas y prepararlas para poder soportar fenómenos meteorológicos tan fuertes como el huracán “Félix”.
El planteamiento es realizado por el arquitecto y constructor Alfredo Osorio Peters, quien conmocionado por los acontecimientos acaecidos en la RAAN, señala que con acciones mínimas se pueden reducir daños y pérdidas de vidas causados por huracanes, como el que recientemente asoló esa parte del Caribe nicaragüense.
Osorio Peters alertó y recordó que la temporada ciclónica no ha terminado, es más, falta lo más fuerte, y nadie puede asegurar que otro huracán no vaya a tocar tierra nicaragüense y, por lo tanto, volver a producir cuantiosos daños y pérdidas de vidas.
El constructor advierte a las autoridades y a la población que no se confíe, pues este tipo de fenómenos es impredecible y, por ende, nunca se puede estar seguro de su trayectoria, y otro huracán, si no se toman las medidas mínimas necesarias, podría generar muchas más pérdidas de vidas y económicas.
En ese sentido, el arquitecto, quien parte de su tiempo vive en Miami, Florida, expresó que las acciones para reducir grandemente los daños en las viviendas e incluso vidas por causa de los vientos ciclónicos, no son complejas, más bien simples, y están ajustadas al código de construcción de Miami, Florida.
Osorio señala que su casa en Miami resistió los vientos de 320 kilómetros por hora del Andrews, al contrario de otras muchas, pues a algunos habitantes de Estados Unidos les pasó lo mismo de la zona atlántica de Nicaragua, y en ese sentido sostiene que tiene experiencia con este tipo de fenómenos naturales, pero además el conocimiento por ser constructor.
Casas deben estar
bien amarradas
El experto en construcciones señala que lo que hace falta es clavar bien los techos, poniendo clavos cada cuarta; además, amarrar con alambre las vigas a la estructura de la vivienda, asegurar bien con clavos las ventanas. En definitiva, usar más clavos en toda la casa para que quede bien asegurada y no ceda ante el empuje y la succión de un huracán.
El arquitecto Osorio sostiene que si el gobierno y la población hacen caso a sus recomendaciones, difícilmente los vientos les volverán a destruir los techos a los habitantes de las dos regiones del Caribe de Nicaragua, al tiempo que recomendó no usar tejas de barro, porque se pueden volver “proyectiles” y matar a cualquier persona.
En ese sentido llamó a los gobiernos de las dos regiones caribeñas y al central a facilitar a los habitantes de esa zona del país la cantidad de clavos y alambre necesaria para que techos, vigas, paredes y ventanas estén bien aseguradas. Es un error poner un clavo cada vara, hay que ponerlo cada cuarta, y eso no requiere de mucho dinero.
Señaló que destrucciones como la ocurrida, responden a que no se aseguran bien las junturas, y en el caso de construcciones de metal como el puente que cruza en río Mississippi uniendo a las ciudades de Minneapolis y St Paúl y que recientemente se derrumbó en Estados Unidos, a que sus junturas fallaron.
Eso pasa en toda estructura que no se asegura bien en sus junturas, dice el arquitecto Osorio, destacando que por eso hay que asegurar con más clavos, alambre, pernos o soldadura, según el material del que esté construida la casa.