Economía

Alientan renovación de cafetales en América Central


Gustavo Alvarez

La renovación de los cafetales en los países centroamericanos para mejorar los rendimientos y la calidad del llamado “grano de oro” es la recomendación que hizo Néstor Osorio, Director Ejecutivo de la Organización Internacional del Café, OIC, durante la inauguración del séptimo encuentro cafetalero internacional Ramacafé.
El evento, que se celebra por séptima ocasión en Managua, arrancó ayer en el centro de convenciones del Crowne Plaza y se extenderá hasta mañana miércoles.
En su discurso inaugural, Osorio afirmó que en Centroamérica, al igual que en muchos países productores del grano a nivel mundial, tras la crisis de precios de hace varios años, los manejos de los cafetales se redujeron al mínimo por falta de recursos.
Agregó que a eso se le debe sumar que los cafetales en la mayor parte del mundo son muy viejos; en algunos casos se encuentran plantas de 40 y hasta 60 años.
“Así que la productividad de ese árbol se reduce sustancialmente, de tal manera que lo que se debe hacer es renovar los cafetales, que bien puede ser en un programa trienal o quinquenal, renovando cada año 15 ó 20 por ciento de la plantación”, recomendó.
Dijo que la renovación requiere cierto apoyo de instituciones cafetaleras o del gobierno, porque el productor está sacando de su producción un 20 por ciento al año y solamente al final de un ciclo de cuatro años, sus cafetales estarán renovados y la productividad será mejor.
El director ejecutivo de la OIC manifestó que la idea es que los árboles produzcan mayor calidad y cantidades normales, porque un árbol de 60 años permitirá obtener una calidad inferior y un menor volumen.

Aumentar el consumo
Osorio también señaló la importancia de aumentar el consumo de café en los países productores, algo que no estaba en la cultura de los mismos, pero que ayuda a incrementar el mercado.
Explicó que como el café era un producto importante para la balanza de pagos y las exportaciones, se trataba de producir únicamente para exportar y se dejaba sólo lo de mala calidad para el consumo interno.
De los países productores, solamente Brasil, Costa Rica y Etiopía reflejan aumentos considerables en el consumo per cápita de café. En el caso de Nicaragua, Osorio dijo que el consumo per cápita anual es inferior a los dos kilos, mientras que el de Costa Rica es de cuatro kilos.
Añadió que la ampliación del consumo a través de una buena oferta de café preparado le da al mercado una gran fuerza, porque no se está haciendo una retención artificial del producto, sino que se está consumiendo, y cuando un mercado se vuelve fuerte consumidor, es una alternativa para el productor.
Henry Hüeck, presidente del comité organizador del encuentro internacional cafetalero Ramacafé, respaldó la posición de Osorio en el tema de la renovación de los cafetales como la única alternativa para mejorar los rendimientos productivos.
Agregó que la renovación es importante llevarla a cabo en Nicaragua, donde los cafetales son muy viejos.
Hüeck manifestó que eso implica un aumento de los costos, por lo cual, necesitan establecer relaciones con los compradores, para que los apoyen y trabajar juntos en el tema, porque una sola parte no puede cargar todo el peso.