Economía

Tecnología sostenible


BIOMASA Y CAMBIO CLIMÁTICO
El petróleo, el carbón mineral y el gas, además de ser los mayores contaminantes del ambiente, y, por tanto, causantes del cambio climático debido a la cantidad de bióxido de carbono que liberan a la atmósfera, se encuentran en franco proceso de extinción, estimándose su existencia en no más de 50 años.
El panorama pesimista sobre las existencias de estos elementos es una de las causas del incremento de precio que ha sufrido en el mercado mundial, además que cada vez cuesta más su extracción. Por otra parte, si la limpieza del ambiente, contaminado por el empleo de estos combustibles, se incluyera en el precio, los carburantes serían inalcanzables para la gran mayoría de ciudadanos del planeta.
Si bien existen distintas fuentes de energía renovable como la solar, eólica, hídrica y el hidrógeno, todas presentan limitaciones relativas con respecto a la biomasa por el tipo de fuerza que producen, expresada como calor, fuerza mecánica y electricidad.
En el caso del hidrógeno, considerado la energía del futuro, la limitante es que no se encuentra de forma pura en el ambiente. Hace falta calor o electricidad para obtenerlo. Ya existen modelos de vehículos que operan con gran eficiencia con celdas de hidrógeno, pero es una tecnología hasta ahora poco difundida.
Una de las desventajas adjudicadas a la producción de biomasa para energía, es su posible competencia con la producción de alimentos, sin embargo, ésta puede convertirse en una oportunidad al permitir que un agricultor acceda al mercado de alimentos y al de energía, lo que supone una mejor infraestructura, mejores precios y otras ventajas.
En términos muy generales, desde el punto de vista del cambio climático es importante la promoción de biomasa que absorbe carbono en su desarrollo y libera carbono cuando se quema, por lo que se considera un combustible neutro en la producción de carbono, al menos en la forma más rústica de empleo, como es el uso de leña para generar calor.
Pero la biomasa además tiene una oferta energética diversificada: combustible sólido, líquido y gaseoso. Y en cualquiera de sus formas, puede producirse localmente, o almacenarse y transportarse, resultando muy versátil. Esto constituye su mayor ventaja sobre las otras fuentes de energía renovable.
La biomasa es la fuente de energía renovable capaz de producirse en cualquier lugar del mundo y por cualquier persona o cultura. La tecnología de aprovechamiento se encuentra muy avanzada, porque además ha sido una fuente de energía permanente de la humanidad.