Economía

Ometepe surge como un emporio platanero

El cultivo del plátano como una actividad para la exportación está ayudando a Ometepe a salir de la postración, introduciendo a campesinos antes aislados al mundo sofisticado del lenguaje y de las relaciones comerciales internacionales

Maricela Caldera

“¡Yo a todo el mundo le recomiendo el plátano!”, exclama doña Mercedes Alfaro.
Ella sabe por qué lo dice.
Alfaro se inició como platanera hace 20 años, al cosechar una manzana de este rubro. Ahora cultiva ocho y es propietaria de una finquita de 24 manzanas, en las que también cría ganado vacuno.
“Yo conseguí mis vaquitas a punta de plátanos”, dice doña Mercedes, propietaria de la finca Sarabia, situada a dos kilómetros de Moyogalpa, Isla de Ometepe.
También ha logrado que sus cuatro hijas gocen de una educación universitaria. Dos estudian en la UNAN–Managua, y una está a punto de graduarse. Las otras dos estudian en la Upoli–Rivas. Su más reciente logro es haber obtenido un sistema de riego para una manzana, en la que pronto comenzará a cosechar una variedad de plátano gigante.
Su cálculo es que cada mata le dará entre treinta y cuarenta cuernos gigantes. Cada unidad la venderá a por lo menos un córdoba con treinta centavos en el mercado local. Anualmente obtendrá unas dieciséis cosechas y en cada una al menos ocho mil plátanos. Es decir, más de 172 mil córdobas.
La historia de doña Mercedes es parecida a la de otros micro y pequeños productores de plátano del departamento de Rivas, donde se cosecha el noventa por ciento de los plátanos de Nicaragua. Pero hace una década la mayoría de este tipo de musácea se producía en Costa Rica y Chinandega. En ese entonces, Rivas producía caña de azúcar
La gran causa para este cambio se encuentra en la Isla de Ometepe, de donde sale el 72 por ciento de la producción nacional, según datos de La Asociación de Productores de Plátanos y Guineos de Rivas, Aplari, la que ofrece ayuda técnica, acceso a mercados y mejores precios a sus miembros.
El boom del plátano inició en 2003, cuando el precio por unidad saltó de 50 centavos de córdobas a un córdoba y hasta un córdoba con cincuenta centavos. Para entonces los micro y pequeños productores de plátano de Rivas habían logrado ingresar al Cluster del Plátano, durante la administración del presidente Enrique Bolaños.
Unos dos mil productores de plátanos lograron entrar con fuerza en el mercado nacional y regional. El 95 por ciento posee propiedades con extensiones que van de ¼ a 8 manzanas.
El Salvador, Honduras y Costa Rica son los compradores principales. También abastecen con mil quinientas cajas de plátano a los supermercados del país, pero a partir de 2006, empresarios de Estados Unidos ( Chiquita Brands y Wal Mart) se interesaron en adquirir más de 1000 cajas por semana, que serían transportadas en contenedores hasta ese país. Para que éstos satisfagan sus demandas hay que solucionar con rapidez dificultades en el transporte lacustre, electricidad, financiamiento, riego, comercialización y caminos de penetración hacia el volcán Maderas.
Durante años, compradores de El Salvador y Honduras pagaban en efectivo a los productores de la Isla. Por una carga de 840 plátanos cancelaban entre cuatrocientos y mil córdobas. Pero a menudo había trampa. A la carga le agregaban entre 100 y 200 plátanos.
Cuando Aplari ofreció comprar el plátano a un precio más atractivo se encontraron con el problema de que ellos no podían cancelar inmediatamente al productor. Sin embargo, organizados lograron que mejorara hasta un 15 por ciento el precio de cada carga, dijo Carlos Martín Talavera, Presidente de Aplari.
A partir de 2005 comenzaron a vender plátano pelado, que era llevado hasta una planta procesadora en Nandaime. El precio por unidad pasó de 50 centavos a un córdoba, y en el 2006 a un córdoba con 60 centavos.
La nueva meta en Ometepe es inaugurar este año dos plantas procesadoras, que acopiarán y procesarán más de 100 mil plátanos por semana a partir de noviembre.

Transporte lacustre
Hasta este año casi el 100 por ciento del plátano salía en el ferry propiedad del señor Milton Arcia, pero la Alcaldía de Moyogalpa decidió echar al agua un ferry más para agilizar la salida del plátano y disminuir el costo del transporte.
El señor Arcia se opuso fuertemente a la iniciativa y las autoridades municipales prevalecieron. Ahora se habla de dos barcos más provenientes de Granada, para hacer crecer la flota que surca el lago.
Sacar una carga de Moyogalpa a San Jorge costaba más que transportar la misma carga de San Jorge hasta El Salvador, Honduras o Costa Rica. Esta realidad no ha cambiado drásticamente, pero los productores confían en que eso ocurrirá en la medida que procesen el plátano en la Isla y lo envíen en contenedores. Arcia cobraba dos mil córdobas por carga, luego de perder uno de sus dos ferry en el muelle de San Jorge.
Con el problema actual se afecta la calidad y el precio del plátano, pues ha tenido que transportarse en lancha y a granel. Esta práctica da como resultado plátanos golpeados y manchados, los que no pueden ser exportados.
Citado por EL NUEVO DIARIO el 30 de septiembre pasado, el señor Domingo Cruz, productor de plátano de Altagracia y secretario de la junta directiva de Aplari, dijo que Arcia los tenía secuestrados, pues no había otra manera de sacar el plátano de Ometepe.

Urge la electricidad
Casi el total del plátano de Ometepe es Secano. La cosecha se da entre noviembre y marzo. Pero la creciente demanda ha obligado a mil 600 productores a instalar alguna forma de riego para aumentar la producción.
La menor parte ha logrado instalar sistemas de riego, que por manzana cuesta tres mil 600 dólares. El Instituto de Desarrollo Rural, IDR, financia buena parte de estos sistemas.
El riego de plátanos en Ometepe necesita de plantas generadoras de energía, movidas con diesel o gasolina, combustibles que se transportan desde San Jorge. Una hora de riego consume 3.5 litros de combustible.
Los productores de Ometepe claman para que se termine de electrificar la Isla. Lo que abarataría, según ellos, el costo del riego y aumentaría la producción y los márgenes de ganancias.
En los planes del gobierno no está incluido este proyecto en el corto plazo. Los de Aplari plantearán el tema como un asunto de urgencia en el Cluster del Plátano, ya que la electricidad también incidirá en el desarrollo turístico de Ometepe.

Crece demanda internacional de plátano de Ometepe
La empresa Chiquita Brand quiere que Ometepe le abastezca 20 contenedores de plátanos por semana. Industrias Dinant, de Honduras, demanda 20 camiones de plátanos por semana. Para poder responder al mercado, los plataneros de Rivas formaron una comisión de comercialización integrada por cinco organizaciones que tienen como misión lograr el mejor precio posible.
Esta comisión está negociando el ingreso del plátano nicaragüense al mercado norteamericano. Desde abril pasado está enviando un contenedor a Chiquita Brand. No hace mucho, compradores del mercado regional se llevaban el plátano en camiones, lo pelaban y reexportaban la fruta en forma de chip hacia Estados Unidos.
En el proceso se perdía el origen de la fruta y los intermediarios obtenían grandes ganancias y el crédito. A partir de noviembre de este año el plátano saldrá pelado y congelado de la Isla, en contenedores. Este valor agregado eliminará parte de la cadena de intermediarios y ofrecerán mejores precios a los productores locales.