Economía

Pequeños productores de miel forman asociación


Ervin Sánchez

Productores de miel de todo el país están organizando una asociación nacional que les permita unificar esfuerzos, mejorar la calidad del producto y por lo tanto comercializarlo mejor internamente y en el mercado foráneo.
La creación de esta asociación está siendo apoyada por la Fundación Cuenta Reto del Milenio, cuyos representantes se reunieron con apicultores del occidente del país y con delegados del Instituto Interamericano de Cooperación Agrícola, de la Fundación para el Desarrollo Tecnológico, Agropecuario y Forestal de Nicaragua y de la Agencia de Desarrollo Local.
Todas estas organizaciones están apoyando al sector en el occidente del país, al reconocer la miel como un producto de gran importancia en los mercados foráneos, así como en el interno. Al respecto, el apicultor de occidente Fidel Antonio Arce Maradiaga, de la cooperativa “Aprendiendo a sobrevivir”, de Chinandega, dijo que hay unos 200 pequeños apicultores en esa zona, los que enfrentan serios problemas en la comercialización.
En ese sentido la Cuenta Reto del Milenio (CRM) adquirió el compromiso de contribuir con las iniciativas de asociatividad del sector apícola y brindarles asistencia para la certificación de la miel, alcanzar mayores volúmenes, encontrar mejores mercados y consolidar una marca de miel de abejas en occidente.
El subdirector de la CRM, Ignacio Vélez, indicó que el programa además está en disposición de trabajar con los apicultores en el proyecto de Desarrollo Forestal con el fin de arborizar las áreas utilizadas en la actividad apícola.
De acuerdo con un diagnóstico del Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), se calcula una producción nacional de miel de abejas de 325 mil kilogramos cada año, aproximadamente unos mil 77 barriles.
Entre los problemas identificados mencionan la falta de un programa de fomento a la apicultura y de asistencia técnica integral, desconocimiento de los pasos a seguir para certificar la producción orgánica, deficiencia en la capacidad técnica y administrativa de los apicultores y la falta de un banco de fomento de la producción orgánica.

Lentamente toma auge
La apicultura nació en Nicaragua en los años 60, pero fue hasta 2001 que se inició un proceso de organización del sector, tomando en cuenta que desarrollándolo, tanto en materia prima como en sus distintos productos, podría llegar a tener mucha importancia para el sector rural nicaragüense.
El principal mercado es el europeo, con el 80 por ciento, el restante 20 por ciento se destina a Estados Unidos, Taiwan y Japón, hacia donde exportan unos mil 200 productores, según los datos del Mific.
El sector apícola está conformado por micro, pequeños y medianos empresarios que en su mayoría son productores que desarrollan en primera instancia actividades agrícolas, pecuarias, forestales, industriales o de servicios y, en segundo lugar, la apicultura como una actividad productiva secundaria.