Economía

Propuesta al FMI no es conocida por nicaragüenses

* Programa regirá la economía nacional para los próximos tres años * ¿Proyecto económico ayudará a cumplir Objetivos del Milenio?

Redacción Central

Las negociaciones del gobierno de Nicaragua con el Fondo Monetario Internacional (FMI) continúan realizándose en secreto, lo cual resulta a esta altura inadmisible, porque ahí no se están dirimiendo asuntos meramente “técnicos”, sino decisiones que afectarán de una u otra manera a todos los nicaragüenses, sostiene el economista Adolfo Acevedo Vogl.
Acevedo, quien es economista de la Coordinadora Civil, apuntó que lo que está siendo discutido entre los representantes del gobierno y la misión del FMI, que llegó ayer a Nicaragua, tiene que ser conocido por los nicaragüenses, dado que es el futuro del país el que se juega para un programa que regirá parte importante de la economía nacional para los próximos tres años.
El criterio de Acevedo es que las políticas económicas, sociales y la modificación del marco legal e institucional para la ampliación y profundización de la democracia deben adoptarse con base en la participación ciudadana plenamente informada, lo que a su juicio no está ocurriendo.
En ese sentido afirma que deben existir espacios para la discusión y la definición de esas políticas que se están comenzando a discutir entre técnicos del gobierno de Nicaragua y del FMI, y destacó que las decisiones de política económica se han seguido adoptando como en los gobiernos anteriores, a espaldas de la ciudadanía.
Acevedo señala que las negociaciones con el FMI se están realizando en base a una propuesta gubernamental de programa económico para los próximos tres años, pero que es totalmente desconocida para la población, lo que asegura es especialmente grave.
Futuro del país depende de programa
Lo que se haga o deje de hacer en los próximos tres años en materia de inversión en capital humano determinará en gran medida lo que será el futuro del país, destacó el economista, advirtiendo que el nuevo programa con el FMI será decisivo para determinar si el país alcanzará o no los Objetivos de Desarrollo del Milenio y las metas nacionales en educación, salud, lucha contra el hambre, agua, vivienda y saneamiento.
Añadió que hasta el momento la nueva administración gubernamental no ha expresado su compromiso claro, irrevocable y explícito con el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio y ni con la necesidad imperiosa de llevar los presupuestos de la metas nacionales al nivel indispensable para que dichos objetivos sean alcanzados.
Destaca el economista que en la cita con el FMI se dirimirá también el futuro de la política salarial para educación y salud, sin embargo, no se conoce la más mínima definición política de las autoridades al respecto.
Dilema del nuevo gobierno
Todo lo ocurrido, señala Acevedo, implica que la nueva administración gubernamental de Nicaragua enfrenta un dilema: o se continúan utilizando los salarios
y presupuestos de educación y salud, las transferencias municipales como “variables de ajuste” para asegurar a toda costa el pago de la onerosa e ilegítima deuda interna, o se dispone a reestructurar totalmente a fondo esa deuda.
La deuda interna es el resultado de enormes irregularidades con los Certificados Negociables de Inversión y con los Bonos de Pago para Indemnizados, por lo que una revisión de éstos llevaría a adoptar por primera vez la progresividad del sistema tributario, que es escandalosamente regresivo.
Esto, asegura, es lo que permitirá contar con los recursos necesarios para poder
financiar las inversiones en capital humano e infraestructura básica, que resultan indispensables para que el país recupere perspectivas básicas de futuro.