Economía

Lafise experimenta con nueva semilla de frijol


Redacción Central

Uniformidad en el tamaño, forma y color, gustoso sabor y buen tiempo para la cocción son las características más relevantes que presentó la cosecha de frijol Dor- Seda que cultivaron pequeños productores de 16 comunidades de los municipios de Diriomo, Diriá, Granada y Nandaime, como parte de la primera fase del estudio.
La semilla Dor-Seda nació del cruce del frijol criollo y el Dor 364, mediante un experimento financiado por Agropecuaria Lafise y realizado por técnicos del Instituto Nicaragüense de Tecnología Agropecuaria, INTA.
Con este experimento se buscaba producir una semilla que produzca un frijol con las características del criollo rojo pequeño, pero uniforme, con buen sabor y que resista a sequías, plagas y enfermedades, y que ofrezca un mayor rendimiento por manzana.
La primera producción será comercializada por Agropecuaria Lafise, fortaleciendo de esta manera la alianza comercial que tradicionalmente han sostenido ambas partes.
“La demanda internacional continua creciendo, se calcula que a un ritmo del 25 ó 30 por ciento anual. Sin embargo, los mercados internacionales exigen normas y estándares de calidad en tamaño, color y tiempo de cocción del grano”, afirmó Enrique Zamora, Gerente General de Agropecuaria Lafise.
Agrega Zamora que en ese sentido decidieron financiar “estas investigaciones hasta encontrar el frijol que sea del agrado del mercado centroamericano y del llamado mercado nostálgico en Estados Unidos”.
De acuerdo con Zamora, pretenden que la semilla sea validada y liberada por el INTA, para ponerla a disposición del mercado nacional y de los pequeños productores, para que siembre y cosechen el frijol que demandan los compradores internacionales
Cipriano Cortés, Presidente de la cooperativa, afirmó que la semilla es buena y que ellos son los más beneficiados con el estudio, pues el obtener un grano de calidad y de alto rendimiento les permitirá lograr más ganancia por precio y por volumen vendido.
El experimento continuará en una segunda fase, en Nueva Guinea, para examinar el rendimiento promedio por manzana, en otras condiciones climáticas.