Economía

Banca de Fomento debe ser tripartita

* Sólo así se evitaría la clientela política * Deben participar gobierno, asociaciones y el sector bancario

Colaboración
La tan anunciada creación del Banco de Fomento, que pretende implementar el presidente Daniel Ortega, según su programa económico, debe ser conformada de manera tripartita: gobierno, asociaciones y miembros del sector bancario o de los organismos bancarios internacionales, para evitar que la institución sufra los mismos tropiezos del Banco de Fomento de México en su inicio, cuando fue administrado “políticamente” por el gobierno, aseguró el experto en la banca azteca, Fidel Alcocer.
Alcocer, quien estuvo en el país impartiendo la cátedra de seminario sobre casos de Finanzas en la maestría en Contabilidad Pública y Finanzas de la Universidad de Ciencias Comerciales (UCC), dijo que lo más sano para que la implementación del Banco de Fomento tenga 騙hito, es que no debe estar s lo en manos del gobierno, ya que se corre el riesgo de que éste desaparezca en un corto tiempo.
“Las experiencias que hemos tenido nos dicen que es importante que tengamos un buen equilibrio dentro de las organizaciones, y si la dejamos sólo en la rectoría del gobierno, pudiera ser que se administrara de manera política, sin embargo, hay que recordar que la idea es que los recursos sean mejor aprovechados”, destacó.
Añadió que es conveniente la participación de las asociaciones dentro del organigrama del Banco de Fomento, porque ellos saben cuáles son las necesidades financieras para los pequeños productores, así como la participación de miembros del sistema bancario u organismos bancarios nacionales e internacionales.
Se deben cumplir requisitos
De acuerdo con el experto, una de las malas etapas que ha tenido el Banco de Fomento de México, fue la implementación del programa “Crédito a la Palabra”, ya que el mismo sólo se daba por afinidad partidista y sin el menor requisito tradicional que exige la banca comercial.
“Resultado de ello fue que los planes de recuperación no funcionaron y, por lo tanto, esta experiencia sólo dejó carteras vencidas”, indicó el también consultor internacional.
A propósito de esto, dijo que el otorgamiento de cada financiamiento se debe clasificar con características espaciales para evitar ambigüedades y que permita una mejor transparencia de los recursos y el manejo de los mismos.
Señaló que es importante dejar establecido legalmente que la creación del Banco de Fomento no se debe de ver como una institución burocrática del Estado, sino con un nivel de ejecución mayor y mejor que el de la banca comercial.
Sin embargo, aclaró que la creación del Banco de Fomento no debe representar una amenaza para la banca comercial, sino que debe ser vista como una actividad bancaria que sirva de apoyo a los pequeños grupos que requieren de financiamiento con mayor flexibilidad.

El Banco de Fomento en México
Según Alcocer, el Banco de Fomento se creó después de la crisis económica política de 1994 y el mismo ha pasado por varias etapas en las cuales ha tenido altas y bajas, en el aspecto económico y social.
Explicó que otros de los cambios que ha sufrido la implementación del Banco de Fomento de México, es la reforma a la Ley de Ahorro Popular, en relación con las microfinancieras, ya que éstas operaban de manera autónoma y sólo informaban a algunas dependencias del gobierno sobre su funcionamiento, pero no eran sujetas a supervisión ni llevaban controles.
“Sin embargo, ahora todas son supervisadas por el sistema financiero, y tienen una fecha límite para entregar información sobre los controles”, apuntó el experto. Indicó que otras de las debilidades que mostró en un inicio esta figura bancaria fue la falta de capacitación a los beneficiarios, ya que solamente las instituciones especializadas entregaban el financiamiento.
“Esto dejó como resultado más carteras vencidas y la falta de recuperación de los recursos”, recalcó el catedrático. Sin embargo, aseguró que esta situación fue superada a finales del año 2000, cuando el mandatario saliente, Ernesto Zedillo, corrigió esa práctica y dejó todas las condiciones para dar financiamiento con acompañamiento de capacitación: empresarial, productiva y educativa, logrando la estabilidad, y en un corto tiempo se recuperaron los recursos.