Economía

El Salvador traba exportaciones de lácteos nicas


Gustavo Alvarez

Al menos cuatro plantas productoras de queso, certificadas para exportar, están afrontando cuantiosas pérdidas económicas por la suspensión de los permisos de exportación por parte de El Salvador, por supuestos problemas de calidad, lo que es negado por los productores, quienes responsabilizan a empresarios del vecino país de ser los causantes del problema.
Los productores también rechazaron supuestos análisis de queso de una planta nicaragüense certificada, dados a conocer por un diario salvadoreño, cuyo producto fue comprado en Nicaragua por una periodista del medio de comunicación y supuestamente estaba contaminado.
Representantes del sector lácteo y al menos cinco instituciones gubernamentales se reunieron ayer para analizar algunas acciones que deberán tomar para enfrentar el problema del contrabando y la mala imagen que los medios de comunicación salvadoreños están proyectando del queso nica.
Gloria Corrales, Directora Ejecutiva de la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac), dijo que las informaciones de los periódicos salvadoreños mencionan siempre a las empresas nicas como las responsables del contrabando, pero no dicen que se trata de salvadoreños, en su mayoría, representantes en su país del producto y quienes con el afán de ganar más compran también queso de mala calidad, y cuando son atrapados, afectan a la empresa exportadora, porque junto al producto malo encuentran también el de las plantas certificadas.
Corrales dijo que cada una de las cuatro plantas tiene unas 80 mil libras de queso en bodega, lo que significa 160 mil dólares por cada una, es decir, 640 mil dólares en producto que no se puede exportar.
Agregó que a esto hay que sumarle el costo de mantenerlo en bodega y el de los productores de leche que no pueden venderle a la planta, porque ésta ya no puede exportar.
Podrían activar solución de controversias
La representante de Canislac dijo que están analizando la posibilidad de activar el mecanismo de solución de controversias en el caso de las plantas afectadas y ejercer mayores acciones de control en la frontera, con la Policía y la Dirección General de Servicios Aduaneros.
“Como país creemos que en El Salvador hay gente que está con toda la voluntad de afectar directamente la industria láctea nicaragüense, porque todas las informaciones van dirigidas contra las empresas nacionales y no la salvadoreña, que está posicionada en Nicaragua”, expresó Corrales.
Roberto Reyes, Presidente de la Cooperativa de Productores de Servicios de Occidente (Coopeseproc), uno de los afectados con la suspensión de los permisos para vender a El Salvador, relató que un salvadoreño, de apellido Cruz, era su representante en El Salvador para distribuir el queso, a quien le entregaban 17 mil kilos al mes, pero cuando agentes de Aduana revisaron su carga en la zona de Amatillo, no llevaba 17 mil kilos, sino 25 mil, por lo que sobornó a las autoridades.
Reyes agregó que en un camión que llevaba queso de contrabando a Guatemala fue interceptado en El Salvador y aunque el producto no era de Coopeseproc, de casualidad encontraron una calcomanía de esta cooperativa y las autoridades decidieron suspenderle el permiso.
“Los salvadoreños abusan al incorporar en la carga queso de la montaña, que no está bien procesado, lo compran barato y hacen el negocio del siglo”, dijo.
Tanto Reyes como Corrales mencionaron la existencia también de un problema de competencia, lo que hace que productores salvadoreños traten de buscar excusas para que se impida la entrada de queso nica, que llega a precios más competitivos.
Queso al foro de la integración
Sonia Somarriba, Directora de Comercio Exterior del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), dijo que están analizando la posibilidad de llevar este tema al foro de la Integración Centroamericana.
La funcionaria agregó que están analizando diversas alternativas a corto y mediano plazo, para evitar que se siga dañando la imagen del queso nicaragüense.
Somarriba dijo que son los salvadoreños quienes están llevando a cabo el contrabando y es prácticamente imposible que las plantas certificadas estén elaborando queso de mala calidad, ya que son certificados por el Ministerio Agropecuario y Forestal de Nicaragua y el de Agricultura y Ganadería de El Salvador.