Economía

Nicaragua con bajo uso de fuentes renovables


Ervin Sánchez

La demanda de energía eléctrica centroamericana se duplicará en los próximos diez años, situación que empujará a las naciones del istmo a buscar mayores inversiones, incluso para transformar su estructura energética, especialmente en el caso de Nicaragua.
De acuerdo con estudios realizados por el Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE) las necesidades energéticas de la región crecerán fuertemente, impulsadas por las necesidades de desarrollo y por los tratados de libre comercio firmados por los presidentes del área, afirmó recientemente el presidente ejecutivo de la Comisión Nacional de Energía, Ernesto Espinoza.
En ese contexto se inscribe el esfuerzo de interconexión eléctrica de la región, por donde podrán circular, en una primera etapa, unos 300 megavatios y unos 500 en una segunda etapa, según sostiene Espinoza.
Las obras de interconexión eléctrica se inscriben dentro del programa mesoamericano conocido como Plan Puebla Panamá, que pretende la realización de una serie de obras de infraestructura, como carreteras, redes eléctricas, entre otras cosas, lo que conllevaría a la necesidad de construir nuevas centrales de generación de energía, pero prioritariamente de fuentes renovables.
El plan de interconexión deberá cubrir desde el sur de México hasta Panamá, sin embargo, por el momento hay algunos problemas con un impuesto de tráfico cobrado por Costa Rica, lo que encarece la energía vendida por la nación canalera.
Priorizan fuentes renovables
Refiriéndose directamente al caso de Nicaragua, Espinoza expresó que el país, que será parte del tendido eléctrico centroamericano interconectado, tan solo aprovecha un cuatro por ciento de su potencial de generación con fuentes no renovables, pero que tiene que trabajar rápidamente para garantizar los flujos de energía que se requerirán con la demanda actual y futura.
La visión debe ser de largo plazo, desarrollando las fuentes renovables, como la geotermia, la hidráulica, la eólica, la solar y la biomasa, y en ese sentido señaló que la Comisión Nacional de Energía está facilitando estudios de los proyectos a desarrollar en el más breve plazo, como son 12 pequeños embalses que serán ubicados en las dos regiones autónomas del Atlántico.
Estos pequeños proyectos, de los cuales el más adelantado es el ubicado en el río Ye-Ye, en la Región Autónoma de Atlántico Norte, podrán generar energía por unos 150 megavatios. Cuatro de estos pequeños embalses están bajo el compromiso de ser construidos por la Comisión Nacional de Energía.
Otros proyectos hidroeléctricos estarán ubicados sobre el río Fantasma, el río Viejo, el río Mico y el Tuma, entre otros. En la construcción de los 12 proyectos serán invertidos unos 375 millones de dólares.
Se supo que una empresa textil que próximamente se instalará en Nicaragua pondrá su propia planta de generación térmica, la que usará unos siete megavatios para su proceso industrial e inyectará otros siete al sistema interconectado nacional, participando en el mercado eléctrico.
Por otra parte expresó que se abrirán a licitación los campos geotérmicos que estarán ubicados al pie del Volcán Mombacho, en Masaya y en Granada. Ya están en operación los de Momotombo y el de San Jacinto-Tisate.