Economía

Aceleran proceso de certificación empresarial


Gustavo Alvarez

Las pequeñas y medianas empresas procesadoras de alimentos de Nicaragua necesitan acelerar el paso para lograr la certificación en las buenas prácticas de producción, para que puedan exportar a cualquier mercado y aprovechar así los Tratados de Libre Comercio (TLC).
Con ese objetivo, el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) y la empresa internacional Agrobiotek brindaron una conferencia a empresarios de este sector, como parte del inicio de un proceso de capacitación y certificación a dichos negocios.
Gerardo Escudero, representante del IICA en Nicaragua, dijo que en términos generales el país se viene preparando en temas de inocuidad y productos seguros, pero las pequeñas y medianas empresas son las que están rezagadas en este tema. “A este sector le falta bastante y el tiempo va corriendo. Esto lleva como año y medio para estar en condiciones de certificación”, agregó.
El funcionario del IICA dijo que mejorar el proceso productivo de una empresa que trabaja con alimentos implica llevar a cabo algunas inversiones para hacerle algunas transformaciones a la planta.
Sin embargo, consideró que en términos generales el tema de inocuidad, buenas prácticas, trazabilidad (registro desde el origen hasta la comercialización) y calidad dependen más de la actitud del personal de una empresa y sus directivos que de llevar a cabo grandes inversiones.
Explicó que hay algunos productos en los que hay que tener más cuidado, sobre todo los que son más manipulables, como los lácteos, ya que no es lo mismo exportar una piña en cáscara que un producto procesado.
El funcionario del IICA dijo que hay una buena cantidad de empresas locales que cumplen con todos los requerimientos internacionales de tipo fitozoosanitario, de presentación y de inocuidad en general.
Programa de capacitación
El IICA, el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) y la empresa Agrobiotek lanzaron un programa de capacitación para pequeñas y medianas empresas del sector de alimentos, para que mejoren sus prácticas productivas.
Escudero dijo que con el lanzamiento de este programa Nicaragua tendrá más capacidad para participar de los procesos de certificación y de auditorías de cara al Cafta, para que puedan exportar con tranquilidad.
Cornelius Hugo, jefe de servicios para América Latina del Instituto Americano de la Panificación, de Estados Unidos (AIB por sus siglas en inglés), dijo que programas de capacitación en producción higiénica para el sector alimenticio como el que desarrollarán en el país los han puesto en práctica en Costa Rica y Honduras.
Agregó que las firmas de TLC significan que las reglas del juego han cambiado para todas las empresas exportadoras, incluyendo las que producen alimentos, y deben buscar cuáles son las nuevas reglas en términos de cómo producir, empacar y almacenarlos.
Hugo dijo que los mercados del norte son mucho más exigentes que los latinos, pero también el consumidor nica se va a dar cuenta que van a entrar otros productos que no estaban en el país y van a tener que competir con éstos, y si no están hechos con igual calidad van a perder mercado.
El representante de AIB dijo que en la producción de alimentos de calidad hay tener en cuenta tres aspectos: la salubridad, la inocuidad y la calidad. El primero implica una serie de programas y actividades para que el producto sea saludable y legal, es decir, que no esté contaminado y que contenga lo que dice el paquete.
La inocuidad tiene que ver con evitar otro tipo de contaminación que puede causar la muerte, ya sea por una bacteria patógena o un residuo de metal que pueda dañar al que lo consume. El tercero es la calidad del alimento, que tiene que ver con atributos físicos, químicos, entre otros, que constituyen un producto que se considera alimenticio.