Economía

Economía de Nicaragua no va por buen camino


Edgard Barberena

En materia económica Nicaragua no va por buen camino, a como sostiene el presidente Enrique Bolaños y sus ministros, afirmó recientemente el economista Néstor Avendaño, quien a la vez dijo que se aumentó el encaje legal aplicado a los bancos porque están en peligro 60 millones de dólares del Fondo Monetario Internacional, 15 millones de dólares del Banco Mundial y 15 millones del Banco Interamericano de Desarrollo.
El peligro, advierte Avendaño, es porque el gobierno no ha cumplido con el compromiso adquirido con el FMI, de realizar ocho reformas estructurales entre el 31 de marzo y el 31 de agosto, lo cual es condición para tener acceso a esos recursos.
Recordó que para el 31 de agosto tiene que estar aprobada la reforma al Código Tributario y “eso no se ha hecho”, aunque “también está expuesta la donación de 30 millones de dólares del grupo de apoyo presupuestario, pues el señor Jurgen Benz, vocero de ese grupo, señaló en septiembre del año pasado que “si no se obtenía una carta de conformidad del FMI no va a entregar la cooperación del año pasado”.
Avendaño invitó al presidente del Banco Central, Mario Arana, a “hablar con la verdad al pueblo” y aseguró que la primera razón por la cual quitan ahorros del sector privado y los guardan en reservas del BC, es porque esos fondos están en riesgo con los organismos multilaterales.
“Esta restricción del acceso del país a estos recursos externos es la principal causa por la cual el Banco Central eleva la tasa del encaje legal, para pasar más dólares de los bancos privados a las reservas de la institución rectora de la política monetaria del país, y una segunda causa es que los inversionistas financieros ya no quieren comprar ninguna letra subastada por el BC, lo que es normal en un año electoral”, dijo.
“Yo creo que la forma en que explicaron el aumento del encaje legal fue inapropiada, porque eso provocó que algunos depositantes en dólares del sistema financiero sacaran 20 millones de dólares de sus cuentas durante el mes de junio”, apuntó Avendaño.
El doctor en economía estimó que si Arana sube al 15% las letras, “ni con esa tasa de interés se las van a comprar, porque sencillamente los inversionistas van a ver quién gana las elecciones de noviembre próximo”.
Por otra parte, manifestó que “el crecimiento económico del país se ha desacelerado a la mitad, conforme lo que veníamos observando el año pasado, lo que implica que habrá menos producción, menos satisfacción de la población y, por consiguiente, habrá menos ingresos de los que esperaba el gobierno”.
Dijo que esto se produce porque “es un efecto provocado por la acelerada tendencia que tienen los precios de los combustibles, problema que surgió a partir de 2004, y añadió: “Creo que el gobierno sólo aplica medidas mediocres para enfrentar este cuello de botella profundo que ya tiene el aparato productivo nacional”.
El doctor en economía señaló que en Managua, el principal mercado de consumo de Nicaragua, la inflación ya se acerca al 8% anual, “lo que significa una caída del 6% en el poder de compra de los trabajadores de la empresa privada, porque los del sector público, entes autónomos, excluyendo los que ganan menos, están mucho mejor que ayer”.
Por otra parte, advirtió que en el Estado hay un ejército de consultores y asesores, en lo cual tiene corresponsabilidad la cooperación internacional cuando financia planillas paralelas, independientemente de la política salarial del país. Son trabajadores que se contratan por un año y después les reanudan automáticamente sus contratos al año siguiente”.