Economía

Muere el fundador de Enron

Kenneth Lay fue condenado el mes pasado por fraude en la quiebra de Enron, el mayor escándalo financiero en la historia de EEUU.

El fundador de la empresa estadounidense Enron, Kenneth Lay, falleció hoy a los 64 años de un ataque fulminante al corazón en un hospital de Aspen, Colorado, al occidente de EEUU. Lay fue condenado el mes pasado por fraude y conspiración por la quiebra de Enron, el mayor escándalo empresarial de EEUU. El ejecutivo estaba a la espera de una sentencia definitiva, que se haría formal en septiembre próximo.
Lay y Jeffrey Skilling fueron los dos máximos responsables escándalo financiero, bautizado "caso Enron". En mayo, ambos fueron declarados culpables de conspiración y fraude por un tribunal que culpó a Lay de los seis cargos de los que se le acusaba y a Skilling de 19 de los 28 cargos en su contra.
El jurado consideró entonces que ambos mintieron sobre los problemas financieros de la compañía, que provocaron su quiebra en 2001, pero el próximo 11 de septiembre un juez tenía previsto decidir sobre la condena de cárcel que ambos afrontarían.
Fuentes judiciales señalaron que Lay podría haberse enfrentado a 45 años de cárcel, mientras que Skilling puede ser condenado hasta a 185 años.
Historia de una crisis
Tomado de elpais.es
La compañía eléctrica tenía un capital bursátil de 68.000 millones de dólares antes de que se destaparan las irregularidades, y ocupaba el puesto número siete en el ránking de las más grandes compañías de Estados Unidos. La quiebra de Enron dejó en la calle a más de 80.000 empleados hace ya cuatro años y medio, y arrastró a la que fuera la mayor firma auditora del mundo, Arthur Andersen, a la desaparición.
Además, el agujero contable destapado en Enron desató una crisis de confianza sin precedentes en Wall Street que, unida a los efectos de los atentados terroristas del 11-S y a los escándalos corporativos en la telefónica WorldCom, la tecnológica Tyco o la cadena de supermercados holandesa Ahold, debilitó la confianza de los inversores norteamericanos hasta límites insospechados. Tras el escándalo, las autoridades reguladoras estadounidenses se vieron obligadas a revisar sus normativas para evitar que un caso similar volviera a repetirse.
El juicio por conspiración contra los directivos de Enron ha llegado a su fin, pero no por ello dejará de ser considerado como el más importante de los casos de escándalos corporativos juzgados en EE UU.