Economía

Billetes de avión contra el Sida, paludismo y tuberculosis

Francia comienza a aplicar una tasa solidaria sobre los pasajes aéreos para crear un fondo internacional para la compra de medicamentos destinados a paliar estas tres pandemias, que diezman el Sur del planeta. Nicaragua ha ratificado el proyecto, aunque todavía no lo aplicará.

Francia y Gabón se convertirán en los primeros países que aplicarán, a partir de este 1 de julio, una tasa sobre los billetes de avión que servirá para luchar contra el Sida, el paludismo y la tuberculosis en los países más pobres del mundo, proyecto que también apoya Nicaragua.
A partir del sábado, cada pasajero que tome un vuelo desde Francia pagará entre un euro -para los desplazamientos nacionales- y 40 -en el caso de los trayectos internacionales en primera clase- suplementarios.
Con el dinero conseguido, se creará un fondo internacional para la compra de medicamentos destinados a paliar tres pandemias que diezman el Sur del planeta: sida, tuberculosis y malaria, que provocan al año casi 10 millones de muertes.
Al ofrecer a los fabricantes una demanda estable y solvente de medicamentos, se podrá aumentar la producción y reducir los costes, con lo cual, un mayor número de enfermos serán tratados.
Esta idea revolucionaria -que partió en 2004 del presidente francés Jacques Chirac, quien buscaba junto a su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, maneras alternativas para promover el desarrollo de los pueblos- provoca la reticencia de algunas potencias, como Alemania, Estados Unidos o Canadá.
"Los modos de cooperación internacional deben estar a la altura de los retos mundiales. Es una cuestión de igualdad, de paz y de justicia internacional", afirmaron Chirac, Lula y el ex presidente chileno, Ricardo Lagos, quienes impulsaron la idea en la ONU.
Cada país que aplique esta tasa lo hará en la medida de sus posibilidades. Mientras en Francia esta medida conseguirá recaudar 200 millones de euros, en Chile no superará los cuatro millones.
En marzo, en total, 13 países de diversas regiones del mundo, entre ellos Brasil, Chile o Nicaragua, se comprometieron en la capital francesa a aplicar esta tasa solidaria. Por otra parte, otros 38 Estados, entre ellos varios latinoamericanos, formaron un grupo piloto, presidido por Brasil este semestre, para canalizar los fondos recaudados con esta tasa y buscar otras formas para erradicar miseria y enfermedades del planeta.