Economía

Taza de la Excelencia transcurrió con éxito


Carlos Salinas

El fin de la competencia llegó. Mañana 30 catadores internacionales y tres nacionales escogerán el mejor café del país, de un total de 64 muestras que se disputan el primer lugar del concurso Taza de la Excelencia.
Desde hace dos semanas Granada se ha convertido en la capital de la caficultura nacional, reuniendo a catadores de café de Japón, Rusia, Taiwan, Lituania, Estados Unidos y de otros países, quienes no sólo han venido a catar los cafés concursantes, sino a conocer las posibilidades de compra de este producto.
Desde las ocho de la mañana hasta las cuatro de la tarde, los 33 catadores se reúnen por periodos de media hora en un salón del hotel sede del concurso, para darse a la tarea de catar cada una de las muestras, anotando en sus libretas el puntaje que creen se merecen. Las características que clasifican son: olor, acidez, dulzura, sabores especiales y balance.
“Este año hay más cafés de calidad que en ediciones anteriores. Muchos sobrepasan los 90 puntos y los catadores están sorprendidos con la calidad”, dijo Claudia Castellón, Directora Ejecutiva de la Asociación de Cafés Especiales de Nicaragua, (ACEN).
Buenos precios
Castellón explicó que la presencia de los 30 catadores extranjeros es una oportunidad para abrirle mercado a los cafés especiales de Nicaragua, comercializándolos a mejores precios y en condiciones ventajosas para los productores. De las 64 muestras en concurso, los catadores seleccionarán un promedio de 35, las que pasarán a la final.
Las muestras ganadoras participarán en una subasta electrónica donde compradores internacionales pujarán por hacerse con el mejor café del país. Los organizadores esperan que el primer lugar supere en 10% el precio alcanzado en 2005, cuando fue de 825 dólares por quintal.
Los catadores llegan al país con el interés de obtener buenos cafés, porque la mayoría de ellos trabaja para compañías que se especializan en la comercialización de cafés de calidad.
Soren Silvert, de la tostadora danesa State Coffee, dijo que vino a Nicaragua en busca de cafés de calidad para comercializarlo en Dinamarca, donde el café nicaragüense tiene buena aceptación.