Economía

La Reserva Federal con nuevo mandamás

Alan Greenspan puso hoy fin a 18 años al frente de la Reserva, el Banco Central de EEUU, dejando un legado la economía de su país creciendo por encima del 3%, el mercado laboral tocando el pleno empleo y la inflación contenida.

El Senado de Estados Unidos confirmó hoy, martes, a Ben Bernanke como sucesor de Alan Greenspan al frente de la Reserva Federal, cargo que asumirá mañana mismo.

El visto bueno de la Cámara Alta se daba por hecho, dado que Bernanke, un economista monetario de 52 años y de gran reputación en EEUU, se había ganado el apoyo de ambos partidos.

El Senado aprobó su designación en un voto a viva voz tras un debate en el que los legisladores se dedicaron más a intentar influir en las futuras decisiones de Bernanke que a evaluar su historial y sus cualificaciones para el cargo.

El senador demócrata Charles Schumer lo calificó como "un hombre reflexivo y moderado" que no promueve una "teoría estrecha" para entender la economía, sino que toma una visión amplia.

Bernanke se hizo un nombre como estudiante y profesor en universidades del calibre de Harvard, Princeton y el Instituto de Tecnología de Massachusetts.

El presidente de EEUU, George W. Bush, lo reclutó para el servicio público al nombrarlo en 2002 para sentarse en el Comité del Mercado Abierto de la Reserva Federal.

En junio, Bush lo llamó más cerca, al designarle como presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca.

No todo fueron flores durante el debate en el pleno, ya que Bernanke también recibió advertencias sobre la futura política económica de la Reserva Federal.

El demócrata Paul Sarbanes recordó que uno de los propósitos del banco central es lograr el "máximo empleo" en el país y que este objetivo no debería ser reemplazado por "una política de metas inflacionarias".

Durante su carrera académica, Bernanke promovió que el banco central de EEUU informase al público y a los mercados de cuál es su objetivo de inflación para el año, como hacen muchos de sus homólogos en el mundo, incluido el Banco Central Europeo.

En las audiencias de confirmación, celebradas a finales del año pasado, Bernanke defendió la idea de divulgar metas inflacionarias como una forma de "reducir la incertidumbre sobre política monetaria y de anclar las expectativas de inflación a largo plazo".

No obstante, consciente de la oposición a esa propuesta por muchos políticos y economistas de este país, Bernanke indicó que no realizará cambios inmediatos en la política de la Reserva Federal.