Economía

América Latina crece por tercer año consecutivo


Naciones Unidas, Ciudad de México
Las Naciones Unidas pronostican que 2006 será el tercer año consecutivo de crecimiento económico en América Latina y el Caribe, impulsado por el resurgimiento del sector de las exportaciones.
El crecimiento de la demanda de productos básicos y el aumento en los precios del petróleo han sido factores importantes, pero, según el informe de las Naciones Unidas, World Economic Situation and Prospects 2006, dado a conocer oficialmente ayer en la región, un mayor número de países están diversificando sus economías hacia las industrias manufactureras y los productos no tradicionales, más allá de las materias primas habituales.
Se considera que el crecimiento del 4% que se pronostica para la región en 2006 reproduzca el ritmo alcanzado en 2005, después de haber logrado un crecimiento del 6% en 2004. Por consiguiente, se prevé que los ingresos per cápita aumenten en un 10% para el período de tres años, lo que constituye una mejora sin precedentes en el pasado reciente.
El auge del comercio hizo que la balanza en cuenta corriente a escala regional dejara de ser desfavorable y registrara un saldo positivo de más de 20.000 millones de dólares de los EU, en 2005. La región ha estado caracterizada por modesto déficit en México y Centroamérica, que se ve compensados por un excedente considerable en América del Sur.
Además, la mayoría de los países están aprovechando, prudentemente, el entorno económico favorable, para fortalecer sus saldos fiscales.
El excedente fiscal primario medio (antes del pago de intereses) de la región sigue aumentando, no sólo como resultado de los elevados ingresos estatales, sino también del control de los gastos y de los excedentes primarios de Argentina, Chile y México, los cuales alcanzaron niveles sin precedentes en 2005.
Al mismo tiempo, Argentina y Brasil anunciaron su intención de pagar completamente la deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional, mientras, Argentina hizo efectiva su intención a principios del mes en curso.
América del Sur deja atrás a sus vecinos regionales del norte
Los precios más elevados del petróleo beneficiaron a países exportadores netos de hidrocarburos como Bolivia, Colombia y Venezuela y, en menor medida, a Ecuador y México. Chile y Perú cosecharon las ganancias derivadas de los niveles sin precedentes de los precios de los metales y de los minerales.
Por otra parte, los costos más elevados de los combustibles empeoraron los términos de intercambio de Centroamérica y el Caribe. No obstante, los efectos negativos en esos países se han visto algo atenuados por el suministro de petróleo de Venezuela, en condiciones preferenciales.
La demanda interna, que constituía un punto débil, aumentó en toda la región, aunque a un ritmo más lento que la producción. Las inversiones, otro punto delicado a largo plazo a escala regional, también aumentaron, pasando del 18,6% del PIB, en 2005, al 19,6% en 2006 – aunque se mantienen por debajo de los niveles históricos.
Amenaza pendiente
La tasa de desempleo evidente se redujo en un punto porcentual en 2004-2005 hasta el 9,3%, la primera vez que esa cifra se sitúa por debajo de dos dígitos, desde 1997.
Pero el éxito continuo de las economías latinoamericanas podría verse amenazado por un revés en el entorno internacional. Un ajuste desordenado de los desequilibrios globales podría cortar abruptamente la demanda, a la vez que aumentaría las tasas de interés a escala internacional y resucitaría el espectro del endeudamiento financiero en América Latina.
A escala nacional, se está produciendo una apreciación de los tipos de cambios de las monedas de varios países. Si los encargados de formular las políticas no manejan cuidadosamente la situación, la apreciación podría dañar el saldo positivo de la balanza de pagos que tanto trabajo ha costado lograr, lo que conduciría una vez más a la dependencia de la financiación externa.