Economía

Tecnología sostenible


Agua pasteurizada
La pasteurización es un proceso mediante el cual se logra la eliminación de agentes nocivos (bacterias) de los alimentos, sometiéndolos a repetidos procesos de calentamiento moderado. Este proceso se logra sin transformar el sabor, color y olor de los alimentos, así como tampoco sus valores nutritivos, lo que se debe a que no son sometidos a altas temperaturas. En ninguno de los casos se alcanza los cien grados.
El calor que se aplica es del rango de 55º a 70º C. Variando para distintos tipos de alimentos. El proceso de pasteurización se llama así en honor del químico francés Louis Pasteur, quien lo ideó en 1865 con el fin de inhibir la fermentación del vino y la leche. La leche se pasteuriza al calentarla a 63° Celsius durante 30 minutos, luego se enfría con rapidez, y se envasa a una temperatura de 10° C. La cerveza y el vino se pasteurizan al ser calentados a unos 60° C durante unos 20 minutos; también se hace, según un método más reciente, calentando a 70° C durante 30 segundos y envasando en condiciones estériles.
Se dice que la pasteurización del agua se logra al someterla a temperaturas de aproximadamente 65º C.
Aquí surge precisamente la discusión de cómo hacerlo, si es necesario poner una porra al fuego, con un termómetro sumergido en el agua, ya que no necesitamos que alcance a hervir, que es el proceso que sí distinguimos a simple vista.
Así, entre distintas opciones han surgido dos métodos, ambos vinculados al sol, debido a que en su exposición al sol, los líquidos pueden alcanzar el rango de temperaturas deseado para el proceso de pasteurización. Los métodos son los siguientes:
El sodis: consistente en colocar el agua en botellas plásticas y exponerla al sol (colocándola sobre los techos de las casas o en lugares soleados) Este método ha sido probado exitosamente en diferentes lugares. Así se afirma que el proceso se considera alcanzado con cuatro horas de exposición.
La pasteurización solar: consistente en colocar el líquido en una botella oscura (para que absorba calor) y ésta se coloca en una esquina hecha de madera y cubierta con papel metálico para que refleje la luz y permita concentrar mayor temperatura en la zona de la botella. Algunos incluso envuelven todo en una bolsa plástica para permitirle conservar más tiempo el calor acumulado.
Ambos métodos resultan de bajo costo, pues se trabajan con material disponible en casa, no requieren fuentes de energía más que el sol, pero tienen como deficiencia el que el agua a pasteurizar debe ser previamente filtrada, pues el proceso elimina bacterias, pero no las impurezas del agua.
Marcia Estrada y Carlos Javier López
Consultores en Desarrollo Rural
marciaestrada@yahoo.com